Morgan Stanley deja de invertir en deuda soberana de Brasil y Colombia por riesgos fiscales y políticos
En las últimas semanas, Morgan Stanley Investment Management decidió cesar sus compras de bonos gubernamentales de Brasil y Colombia, evitando rendimientos atractivos de hasta 13% y 12% respectivamente. La decisión responde a crecientes déficits fiscales y a la incertidumbre derivada de las elecciones presidenciales de 2026 en ambos países.
Según informó Patrick Campbell, gestor del fondo Eaton Vance Emerging Markets Debt Opportunities, la ventana para esta inversión se ha cerrado debido a “una gestión económica pobre y falta de transparencia de los gobiernos de izquierda en ambos países”. En Brasil, se proyecta que la deuda pública crecerá hasta el 83,6% del PIB en 2026, doce puntos más desde el ingreso del presidente Lula. En Colombia, el déficit fiscal se espera aumente a 6,2% del PIB al cierre de 2025, tendencia ligada al plan económico del presidente Gustavo Petro y a medidas recientes como el aumento del salario mínimo en 23%.
En busca de oportunidades con menor riesgo, Morgan Stanley redirigió sus recursos hacia mercados alternativos como Turquía, Nigeria y Uzbekistán, regiones que en el último año les han permitido obtener ganancias superiores al 17%, impulsadas principalmente por rentabilidades altas en la deuda turca.
Los comicios del año entrante añaden presión a ambos países, con los partidos de izquierda unificando su apoyo y la oposición derecha fragmentada, situación que limita la previsibilidad política. “La división en la oposición dificulta una verificación clara del cambio, lo cual requiere mayor cautela”, afirmó Campbell.
Aunque otros gestores siguen buscando bonos colombianos y brasileños por sus altos intereses relativamente superiores al promedio regional, destaca que en Morgan Stanley se prioriza la gestión del riesgo fiscal y político que consideran superior actualmente. Por esa razón, se mantiene una vigilancia permanente sobre el desarrollo monetario y las políticas para proteger dichas inversiones.
Se recomienda a los inversores seguir de cerca el comportamiento de las métricas fiscales durante el próximo año, así como el avance del escenario electoral, cruciales para la dinámica de estos mercados de deuda soberana en América Latina.


