Cortesía D.R.A
En las últimas horas, el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, y el presidente Gustavo Petro protagonizaron una fuerte discusión pública en redes sociales sobre las tarifas de energía y la atención a damnificados por lluvias en Córdoba y Urabá.
El conflicto inició el 20 de febrero de 2026, cuando Gutiérrez criticó duramente al Gobierno por rechazar la ayuda humanitaria internacional ofrecida por Estados Unidos para las víctimas de las lluvias. El alcalde definió esta decisión como “absurda” y “miserable”, afirmando que “les gusta ver sufrir a la gente” y pidió soluciones inmediatas para mitigar la emergencia.
En respuesta, el presidente Petro focalizó el debate en Empresas Públicas de Medellín, señalando que la empresa ha incurrido en supuesta especulación con las tarifas eléctricas. Petro destacó que si se aplicara la fórmula tarifaria presentada por el Gobierno y la Comisión de Regulación de Energía y Gas, los usuarios pagarían menos y se aliviarían las facturas en regiones castigadas por la crisis climática, como Bajo Cauca y La Mojana.
El presidente cuestionó que las recientes alzas en tarifas se hayan producido con embalses llenos e instó a que EPM aplique la nueva metodología de ajuste. Además, alertó sobre posibles riesgos geológicos y climáticos en el proyecto Hidroituango, privilegiando la prioridad de proteger a la población ante cualquier eventualidad.
Por su parte, Federico Gutiérrez aclaró que las tarifas energéticas responden a regulaciones a nivel nacional y negó cualquier responsabilidad local en esos aumentos. También puso en relieve que Hidroituango aportará, una vez entre en su máxima operación, casi el 17 % de la generación firme de energía en el país, factor clave para evitar racionamientos. Rechazó las acusaciones de especulación catalogándolas de un “desconocimiento del mercado eléctrico” y pidió a Petro focalizar en la atención a desalojados y damnificados por las lluvias.
Ante la controversia, EPM explicó que el caudal vertido en Hidroituango se mantiene en 1.600 metros cúbicos por segundo, un dato normal para esta temporada de precipitaciones y dentro de los parámetros de seguridad diseñados para afrontar fenómenos de creciente histórica. Alberto Mejía Reyes, gerente de Generación Energía de EPM, afirmó que la infraestructura está elaborada para controlar eventos climáticos excepcionales sin afectar la integridad de plantas y comunidades cercanas.
Sobre las tarifas, la empresa detalló que el costo actual en la bolsa eléctrica ronda mínimos históricos, alrededor de 100 pesos por kilovatio-hora, cifra inferior al umbral que activa la fórmula tarifaria promulgada por la CREG, con corte en 327 pesos por kWh. Por ello, EPM identificó que implementar el modelo implicaría penalizaciones y desincentivaría la inversión en generación energética, elevando el nivel de riesgo en el abastecimiento para la región.
Esta discusión se registra en un contexto complicado por las lluvias intensas que recientes causan calamidades en varios departamentos colombianos mientras transportan la atención pública hacia la respuesta institucional para afrontar la crisis inmediata.
La Alcaldía de Medellín y EPM insistieron en priorizar la atención de las familias damnificadas y garantizar el suministro seguro de energía para garantizar el bienestar y evitar más tragedias. Se mantiene el monitoreo constante sobre la planta de Hidroituango y se solicita prudencia a la comunidad durante esta época de alto riesgo climático.

