Cortesía Alcaldía de Medellín
Siniestros viales, la cruz que pesa sobre Medellín
Medellín, 23 de febrero de 2026. En la cotidianidad de la ciudad se esconden tragedias que golpean sin pausa: los accidentes de tránsito concentraron más de la mitad de las emergencias atendidas por el Sistema de Emergencias Médicas durante el pasado enero, confirmando que, detrás del ruido, hay vidas en riesgo.
El drama se materializó en 1.188 casos, un 55,8 por ciento del total de emergencias que la Secretaría de Salud gestionó a través de la Línea 123. En contraste, las emergencias médicas tradicionales, como infartos o descompensaciones, sumaron 942 eventos, alrededor del 44,2 por ciento. Fue un arranque de año marcado por la urgencia constante, donde cada llamada reflejaba un instante decisivo entre la vida y la muerte.
Desde la central de emergencias se recibieron 13.847 llamadas en ese mes. De ellas, 2.722 generaron la movilización de ambulancias y equipos paramédicos, atendiendo efectivamente 2.129 emergencias. En 78,2 por ciento, esos pacientes requirieron traslado hospitalario, una cifra que creció respecto al cierre del año anterior. Los protagonistas principales de esta estadística son los motociclistas y peatones, cuyos accidentes se concentran en choques, caídas y otros incidentes prevenibles en la vía pública.
La Alcaldía recuerda que en 2025 Medellín registró 276 muertes por siniestros viales, una leve reducción del 11,8% frente a 2024, pero aún demasiado elevada. Cada mes, al menos 23 familias reciben la noticia fatal, y los números afilan la cruda realidad: la impericia, la ignorancia o la desobediencia de las normas de tránsito son las constantes causas. El exceso de velocidad y cruzar sin precaución encabezan la lista de factores que erosionan la seguridad vial.
Obyalín Morales Romero, subsecretaria de Gestión de Servicios en la Secretaría de Salud, detalló que el Sistema de Emergencias Médicas, con su flota de 17 ambulancias, se esfuerza por garantizar traslados oportunos y atención inmediata, un esfuerzo titánico en medio de la crisis vial. Por su parte, la Secretaría de Movilidad ha impulsado campañas como “Te queremos vivo”, que ha logrado sensibilizar a más de 219 mil personas, contribuyendo a una reducción del 12,1% en muertes comparado con el año anterior.
Pese a estos esfuerzos, el elevado volumen de emergencias muestra que la prevención aún no permea suficiente. Las autoridades lanzan un llamado urgente a la ciudadanía para que respete las normas de tránsito y adopte conductas responsables, subrayando que la mayoría de estas emergencias tienen naturaleza prevenible y que omitirlo significa arriesgar vidas innecesariamente. La recomendación es clara: en cualquier situación de riesgo, llamar al 123 y proporcionar información precisa para una respuesta eficaz.
Este cuadro deja al descubierto un Medellín frágil en materia vial, donde la vulnerabilidad de quienes transitan a pie y en motocicleta se torna un aviso permanente. Los controles y operativos contra conductores ebrios o que rebasan la velocidad deben fortalecerse, pues en cada cifra hay un relato humano que reclama atención, prevención y un compromiso real para cambiar esta realidad latente. ¿Será posible que la ciudad dé un paso firme hacia una movilidad más segura o seguiremos contando víctimas?
La pregunta queda abierta, mientras enero ya es parte del pasado, pero el riesgo no cede su espacio.

