Cortesía D.R.A
Cáncer colorrectal en Medellín: una alarma alimentaria que crece
Un llamado urgente desde Medellín.
Entre el 2 de enero de 2023 y el 1 de enero de 2024, la ciudad antioqueña diagnosticó 774 casos de cáncer colorrectal, una cifra que supera con creces el promedio nacional. Esto equivale a casi 12 casos por cada 100.000 habitantes, mientras que en Colombia la tasa apenas llega a 8 por 100.000, según cifras de la Secretaría de Salud de Medellín.
El incremento preocupa no solo por sus cifras sino por lo que está detrás: la alimentación local. Las autoridades señalan con especial atención el consumo frecuente de carnes procesadas y alimentos ultraprocesados, clasificados por la Organización Mundial de la Salud como carcinógenos de grupo 1. Esto significa que existe evidencia sólida de su relación con el cáncer, equiparándolos a riesgos conocidos como el tabaco y el asbesto. Rita Almanza, líder de Epidemiología en la Secretaría de Salud local, advierte que “el peligro no radica solo en la carne, sino en los procesos químicos que se aplican para conservar y dar sabor a estos productos. El consumo habitual y en grandes cantidades incrementa el riesgo de manera acumulativa”.
El panorama nacional confirma la gravedad del problema. La Cuenta de Alto Costo reportó 4.232 casos nuevos en Colombia durante el mismo periodo y una prevalencia que superó los 51.000 pacientes con esta enfermedad al cierre de enero de 2025. Además, 3.716 personas fallecieron por diversas causas relacionadas con esta patología en 2024. A nivel mundial, el cáncer colorrectal se posiciona como la tercera enfermedad más común, dato destacado por la Organización Panamericana de la Salud.
Frente a esta realidad, la Secretaría de Salud de Medellín ha orientado a la población hacia una dieta más equilibrada, recomendando el consumo de proteínas como huevo, pescado y pollo, una moderación en la carne roja y mayor ingesta de frutas, verduras y grasas saludables. También se pone énfasis en la implementación de sellos frontales obligatorios que advierten sobre exceso de sodio, azúcar o grasas en los productos empaquetados, además de promover programas escolares y estilos de vida saludables desde la infancia.
Las cifras clínicas de la ciudad reflejan el impacto: en 2024, el Hospital San Vicente Fundación atendió a 266 pacientes con cáncer de colon, entre ellos 77 sometidos a cirugía y más de mil consultas externas. El doctor Santiago Rojas Restrepo, cirujano oncólogo de la institución, insiste en la importancia de la detección temprana, pues “cuando el cáncer se diagnostica en etapas iniciales, las tasas de supervivencia pueden superar el 90%”.
Aunque han habido avances en la reducción del tiempo para iniciar el tratamiento, las barreras de acceso persisten. La reflexión final es clara: ¿podrá Medellín revertir esta tendencia que combina hábitos alimenticios de riesgo con la necesidad de una detección oportuna? La salud pública y la vida de miles están en juego, mientras el reloj no detiene su marcha.

