Cortesía D.R.A
La escasez de combustible complica crisis del paro minero en el Bajo Cauca
El paro minero indefinido iniciado el 16 de marzo en el Bajo Cauca antioqueño cumple su tercer día con la amenaza latente de un paro total en el abastecimiento de combustible. La protesta, convocada por la Mesa Minera del Bajo Cauca, Valdivia y sur de Córdoba en rechazo a operativos oficiales contra la maquinaria minera en proceso de formalización, afecta tráfico, transporte y economías locales.
Más de seis mil mineros permanecen concentrados en puntos clave como Campoalegre, Caucasia, La Apartada y Puerto Libertador, manteniendo bloqueos intermitentes que obstaculizan la movilidad hacia la Costa Caribe. Aunque se habilitaron corredores humanitarios, las estaciones de gasolina reportan reservas válidas para uno o dos días más de consumo normal, según informó la administración local, contexto que evidencia el riesgo de un posible desabastecimiento que pararía casi totalmente el transporte público, la agricultura y el comercio en la región.
Ante este escenario, la Alcaldía de Caucasia declaró estado de alerta máxima bajo el Decreto No. 035, estableció un Puesto de Mando Unificado apoyado por fuerza militar, dispuso toque de queda de 23:59 a 6:00, ley seca, restricción al parrillero hombre y límites estrictos a la venta de combustible en envases particulares. Además, el gobierno central sostiene que persistirá la postura firme frente a las acciones ilegales garantizando a la vez el funcionamiento de canales humanitarios.
Hasta el momento, las principales demandas de los mineros incluyen el reconocimiento diferencial a la minería pequeña y mediana, la aplicación de protocolos para los derechos humanos, el avance efectivo en la formalización del sector y políticas integrales de desarrollo local. No ha habido reportes oficiales sobre nuevos acuerdos con el gobierno ni cambios en el estado de abastecimiento regional.

