Un soldado profesional del Ejército Nacional, identificado como Jhoan Camilo Sanabria Mendoza, falleció tras la activación de un campo minado en la vereda El Roblal, zona rural de Briceño, en el Norte de Antioquia. El incidente ocurrió mientras las tropas adelantaban operaciones de seguridad para proteger a la comunidad local, generando conmoción y rechazo por el uso de minas antipersona en la región.
Detalles del incidente y heridos en la operación militar
Según confirmaron el Ministerio de Defensa y el Ejército Nacional, el soldado Jhoan Camilo Sanabria Mendoza perdió la vida luego de que tropas activaran un campo minado durante labores de patrullaje en El Roblal. En el mismo hecho resultaron heridos varios militares que acompañaban la operación, quienes fueron estabilizados inicialmente en el lugar y posteriormente evacuados con apoyo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana hacia Medellín para recibir atención médica especializada.
Los uniformados lesionados pertenecen al Batallón de Despliegue Rápido N.° 19, unidad que desarrolla operaciones contra estructuras criminales y grupos armados ilegales en el Norte antioqueño. Las autoridades mantienen un seguimiento cercano a su estado de salud mientras continúan las labores de rastreo en el terreno para detectar y neutralizar posibles artefactos explosivos adicionales.
Atribución y respuesta oficial ante el ataque
La Séptima División del Ejército Nacional atribuyó la instalación del campo minado a integrantes del Clan del Golfo, estructura criminal con presencia activa en el Norte de Antioquia y señalada por ataques contra la Fuerza Pública. Las autoridades calificaron el hecho como un ataque dirigido contra los militares que realizaban operaciones de seguridad en esta zona rural.
El Ministerio de Defensa lamentó el fallecimiento del soldado y calificó la acción como un “vil asesinato” producto del uso de minas antipersona instaladas por el Clan del Golfo. Asimismo, anunció que no habrá descanso hasta capturar a los responsables y hacer que enfrenten todo el peso de la ley. Por su parte, el Ejército Nacional rechazó enfáticamente el uso de artefactos explosivos en zonas habitadas, destacando el grave riesgo para la Fuerza Pública y la población civil.
Medidas de seguridad y avances en investigación judicial
Tras la explosión, las autoridades militares reforzaron el despliegue de tropas en El Roblal y sectores aledaños del municipio de Briceño, con el objetivo de asegurar el área y prevenir nuevos incidentes. Las operaciones continúan con énfasis en el rastreo y despeje del terreno para localizar artefactos adicionales que puedan representar peligro para las comunidades rurales.
La Fiscalía General de la Nación avanza en la investigación para esclarecer las circunstancias del hecho y determinar con precisión quiénes instalaron el campo minado. Las pesquisas incluyen la recolección de testimonios de los militares presentes en la operación y la recopilación de elementos materiales probatorios en el lugar de los hechos.
Este incidente se inscribe en un contexto complejo de seguridad en el Norte antioqueño, donde persiste la presencia de grupos armados ilegales como el Clan del Golfo y frentes de las disidencias de las FARC, generando alta presión sobre las comunidades rurales y las tropas desplegadas. Autoridades civiles, como el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, han condenado el ataque y solicitado intensificar las operaciones contra estas estructuras criminales para proteger a la población y a la Fuerza Pública.





