Este 28 de agosto de 2026, en Medellín, se conmemoró el primer aniversario del atentado terrorista ocurrido en la zona rural de Amalfi, Nordeste antioqueño, en el que fueron asesinados 13 integrantes de la Policía Nacional. La ceremonia, realizada en el Comando del Departamento de Policía Antioquia, reunió a autoridades departamentales, municipales y policiales para rendir homenaje a los uniformados y reafirmar el compromiso estatal con la seguridad y la justicia.

Homenaje solemne en memoria de los policías caídos

El acto conmemorativo fue encabezado por el gobernador de Antioquia, Andrés Julián, quien destacó la importancia de honrar la memoria de los uniformados asesinados el 21 de agosto de 2025 durante una operación de erradicación de cultivos ilícitos. En la ceremonia se develó una placa conmemorativa que incluyó los nombres de los 13 policías fallecidos, entre ellos el teniente coronel Carlos Mateus Ovalle y el mayor Francisco Javier Merchán Granados. Además, se realizó una ofrenda floral y se guardó un minuto de silencio en su honor.

El contexto del atentado y la respuesta institucional

El ataque ocurrió cuando los uniformados se desplazaban en un helicóptero Black Hawk, propiedad del Gobierno de Estados Unidos y operado por la Policía Nacional, en una operación contra economías ilícitas vinculadas al narcotráfico. La acción fue atribuida al Frente 36 de las FARC, bajo el mando del alias “Calarcá”. Este atentado fue calificado como un acto terrorista por las autoridades, que han mantenido las investigaciones activas con apoyo internacional.

Compromiso con la seguridad y justicia en Antioquia

Durante su intervención, el gobernador Andrés Julián enfatizó que la paz territorial requiere una combinación de seguridad, justicia y oportunidades sociales. Reiteró que la mejor forma de honrar a los policías asesinados es enfrentando con determinación a las estructuras criminales responsables, tanto por la vía de las armas como por la justicia. El Gobierno de Estados Unidos ofreció una recompensa de hasta cinco millones de dólares por información que permita capturar a los responsables del atentado, reflejando la cooperación internacional vigente.

La conmemoración no solo buscó mantener viva la memoria de los policías caídos sino también acompañar a sus familias y reconocer su sacrificio en operaciones de alto riesgo contra el crimen organizado. La presencia de autoridades en el Comando de Policía Antioquia envió un mensaje claro de respaldo político y social a la Fuerza Pública, especialmente en un contexto marcado por la persistencia de grupos armados ilegales como el Frente 36 de las FARC. Este acto reafirma el compromiso institucional de no dejar impunes los ataques contra los miembros de la Policía Nacional y fortalecer la seguridad en la región.