El presidente Abelardo De La Espriella posesionó a los nueve magistrados del CNE y les pidió actuar con independencia frente a las colectividades que promovieron sus candidaturas.
El presidente Abelardo De La Espriella pidió al nuevo Consejo Nacional Electoral garantizar la transparencia de las elecciones y tomar sus decisiones con independencia de los partidos políticos que postularon a sus integrantes.
“Su responsabilidad no es con quienes los postularon, sino con los ciudadanos”, afirmó el mandatario durante la posesión de los nueve magistrados que conformarán la Sala Plena del CNE para el periodo 2026-2030. La ceremonia se realizó en Barranquilla.
De La Espriella sostuvo que los ciudadanos tienen derecho a perder una elección, pero no a que su voluntad sea desconocida. “Unas elecciones limpias son la fuente máxima de la legitimidad del poder democrático”, aseguró en su discurso el mandatario colombiano.
Los magistrados posesionados fueron Nubia Stella Martínez, Silvio Carrasquilla, Juan Carlos Wills, Juan Felipe Lemos, José Antonio Parra, Plinio Alarcón, Cielo Rusinque, Ana Jimena Bautista y Gersel Pérez. Sus nombres habían sido elegidos por el Congreso en pleno el pasado 21 de agosto.
El nuevo CNE tendrá bajo su responsabilidad la vigilancia de partidos, movimientos, candidatos y campañas. También deberá controlar la financiación y la publicidad política, revisar encuestas, proteger los derechos de la oposición y participar en las decisiones relacionadas con los escrutinios electorales.
La composición del organismo refleja los acuerdos políticos alcanzados en el Congreso: dos magistradas fueron postuladas por el Pacto Histórico, mientras las siete posiciones restantes quedaron en manos de aspirantes respaldados por partidos de la coalición de Gobierno y otras colectividades. Esta conformación revive el debate sobre la independencia de una autoridad electoral cuyos integrantes son elegidos por organizaciones que posteriormente deberá vigilar.
Precisamente frente a ese riesgo, De La Espriella advirtió que las decisiones de los magistrados deberán estar por encima de los intereses de quienes intervengan en las disputas electorales. “La confianza en una autoridad electoral depende de que sus integrantes sepan que las mismas reglas se aplican a todos”, expresó.
Los nuevos magistrados ejercerán hasta 2030 y tendrán entre sus primeras tareas definir la presidencia del organismo, distribuir los expedientes pendientes y asumir la vigilancia de la financiación y el funcionamiento de los partidos durante el nuevo periodo político.





