Nicolás Maduro solicitó este miércoles 3 de septiembre a un juez federal de Estados Unidos que desestime la acusación penal en su contra, argumentando que cuenta con inmunidad soberana como jefe de Estado de Venezuela y que los tribunales estadounidenses no tienen jurisdicción para juzgarlo. El mandatario depuesto permanece detenido en Nueva York desde enero y enfrenta cargos por narcoterrorismo, tráfico de drogas y posesión ilegal de armas.
Defensa de Maduro busca cierre total del caso por inmunidad soberana
La defensa del exmandatario, liderada por el abogado Barry Pollack, presentó dos mociones ante la corte federal de Manhattan. La principal solicita el cierre total del proceso penal basándose en el principio de inmunidad soberana que protege a los jefes de Estado en el derecho internacional. Según el escrito presentado, Maduro mantiene derecho a inmunidad tanto por su condición oficial como por la naturaleza de los actos que originaron las acusaciones.
Pollack sostiene que este caso viola la inmunidad absoluta de jurisdicción penal que ha sido reconocida durante siglos para jefes de Estado y funcionarios extranjeros en el ejercicio de sus funciones oficiales. En consecuencia, afirma que el tribunal carece de jurisdicción para juzgar a Maduro, quien sigue siendo reconocido como jefe de Estado por la República Bolivariana de Venezuela.
Obstáculos legales y precedentes en la estrategia de defensa
Un obstáculo clave para esta defensa es que Estados Unidos dejó de reconocer a Nicolás Maduro como presidente legítimo desde 2019, tras cuestionar las elecciones venezolanas de 2018 y 2024. Pese a ello, la defensa argumenta que la inmunidad debe evaluarse según la condición oficial del acusado en el momento de los hechos investigados, separando la discusión política sobre su legitimidad del aspecto jurídico.
En su escrito, Pollack cita precedentes estadounidenses, como el caso del exlíder panameño Manuel Noriega, quien en 1990 intentó ampararse en la inmunidad de jefe de Estado sin éxito. Aunque las circunstancias son diferentes, expertos legales consideran que este antecedente dificulta la aceptación absoluta de la inmunidad en el caso de Maduro. La discusión ante el juez Alvin Hellerstein se centrará en si un dirigente catalogado como “depuesto” puede acogerse a un régimen de protección reservado a jefes de Estado reconocidos.
Moción subsidiaria y calendario judicial del caso
Además de la moción principal, la defensa presentó una solicitud subsidiaria para eliminar específicamente el cargo de conspiración por narcoterrorismo. Pollack cuestiona que se pretenda juzgar a un ciudadano extranjero por hechos desarrollados fuera del territorio estadounidense sin establecer un vínculo jurisdiccional suficiente según la legislación estadounidense. Sostiene que la acusación no demuestra intención directa de causar daño a Estados Unidos o sus intereses.
El juez federal Alvin Hellerstein, encargado del caso en la corte del distrito sur de Nueva York, estableció un plazo para que la Fiscalía responda las mociones antes de octubre. Posteriormente, se realizará una audiencia en noviembre para evaluar los argumentos y decidir si mantiene los cargos, elimina el componente de narcoterrorismo o acepta la inmunidad soberana y cierra el caso. En caso de continuar, el juicio está programado para junio de 2027.
Este proceso representa una prueba relevante sobre cómo la justicia estadounidense aplica principios del derecho internacional, como la inmunidad soberana, en causas penales contra dirigentes extranjeros. Mientras tanto, Nicolás Maduro permanece recluido sin derecho a fianza en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn desde su captura en Caracas en enero pasado.





