Un intento de hurto en una vivienda ubicada entre los barrios Alameda y Juan XXIII de Ocaña, Norte de Santander, desencadenó un violento enfrentamiento armado que dejó un saldo de tres personas muertas, entre ellas un menor de 13 años y la víctima del hurto, además de dos policías heridos que fueron trasladados a un centro asistencial.
Hechos y enfrentamiento armado en Ocaña
Según reportes oficiales, el incidente ocurrió en horas de la mañana cuando la comunidad alertó a la Policía sobre una situación irregular dentro de una vivienda, inicialmente descrita como un presunto hurto o cobro extorsivo. Al llegar al lugar, los uniformados fueron recibidos con disparos por parte de dos sujetos, lo que desencadenó un intercambio de fuego en esta zona residencial del norte del departamento.
Durante el enfrentamiento, uno de los presuntos delincuentes fue abatido dentro del inmueble. La Policía confirmó que este hombre habría disparado contra una mujer que se encontraba allí y quien fue identificada por medios nacionales como Lina Marcela Bayona Serna. La mujer falleció en el lugar, generando conmoción en la comunidad local.
Fuga, persecución y víctimas adicionales
Mientras los agentes intentaban controlar la situación, un segundo presunto delincuente logró escapar con armas tipo revólver. Durante su huida, disparó contra los policías que lo perseguían, hiriendo a dos uniformados. En medio del tiroteo también resultó herido un menor de 13 años, identificado como Kryslerth Alejandro Barrio Ereu, quien fue trasladado a un centro médico donde falleció debido a la gravedad de sus heridas.
La Policía informó que el agresor disparó en varias ocasiones durante la persecución, causando las lesiones mencionadas. Además, fue capturado otro sospechoso vinculado al hecho y se mantiene un plan candado para localizar al hombre que huyó con las armas.
Respuesta institucional y contexto regional
La Alcaldía de Ocaña emitió un comunicado rechazando enérgicamente los hechos ocurridos en el barrio Juan XXIII, lamentando la pérdida de tres vidas y expresando solidaridad con las familias afectadas. Se informó que se están fortaleciendo las medidas de seguridad en coordinación con la Policía para apoyar a la comunidad.
En el contexto más amplio, medios regionales han señalado que este episodio agrava la percepción de inseguridad en Norte de Santander, donde se han registrado recientes hechos violentos. Aunque las autoridades no han atribuido este caso a grupos armados organizados, han enfatizado la necesidad de reforzar operativos contra la delincuencia común en zonas urbanas como Ocaña.
Las investigaciones continúan abiertas para esclarecer las circunstancias exactas del procedimiento policial originado por la denuncia de hurto, la participación individual de los presuntos delincuentes y las causas precisas de las muertes ocurridas. Mientras tanto, la comunidad exige mayores garantías de seguridad y justicia tras este lamentable suceso que ha marcado al sector residencial entre Alameda y Juan XXIII.





