Bendito Menor y La Bebecita: lujo y desafío se acaban en operativo en Riohacha

En la noche del jueves 3 y madrugada del viernes 4 de septiembre de 2026, la Policía Nacional junto con la Dijín ejecutaron un operativo que terminó con la muerte de dos de los delincuentes más buscados del Caribe colombiano: Naín Andrés Pérez Toncel, conocido como Bendito Menor, y su pareja sentimental Rosa Angélica Tarazona, alias La Bebecita. El hecho ocurrió en una vivienda de lujo en Riohacha, La Guajira, propiedad de la madre de Pérez Toncel, ubicada en un sector urbano de la capital guajira.

Bendito Menor y La Bebecita se habían convertido en símbolos de un estilo de vida ostentoso, exhibiendo en redes sociales imágenes y videos donde posaban en motocicletas y vehículos de alta gama, luciendo joyas y portando armas en las zonas costeras del norte del país. Entre los contenidos recuperados por las autoridades durante allanamientos y monitoreo digital, se encuentran registros de una supuesta luna de miel en la Sierra Nevada de Santa Marta, donde ambos posan abrazados, con cadenas de oro y armas en mano, reflejando un mensaje claro de poder y desafío hacia la autoridad.

Según las investigaciones, Bendito Menor era señalado como cabecilla de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), banda criminal involucrada en narcotráfico, extorsión y otros delitos ligados al paramilitarismo. Por su parte, La Bebecita había sido capturada en septiembre de 2025 en Guachaca, Magdalena, por delitos de extorsión y concierto para delinquir, aunque logró escapar luego de obtener detención domiciliaria.

El operativo, enmarcado dentro de la denominada Operación Centinela de la Patria, dejó un saldo de cuatro personas abatidas: Bendito Menor, La Bebecita y dos de sus escoltas. Las imágenes difundidas tras el operativo, publicadas por medios como SEMANA y Pulzo, muestran los cuerpos de los criminales dentro de la vivienda y los indicios del despliegue policial, contrastando con las fotografías de lujo que la pareja compartía en redes sociales. Este hecho refuerza el compromiso del gobierno y las fuerzas de seguridad en mantener una ofensiva sin tregua contra las estructuras criminales que operan en el norte del país.