El presidente Abelardo de la Espriella informó en las últimas horas un nuevo balance sobre la ofensiva contra el crimen organizado en Colombia. Durante las últimas 24 horas, se realizaron al menos 15 capturas en operaciones coordinadas por la Fuerza Pública, dirigidas contra grupos armados ilegales y estructuras vinculadas al narcotráfico.

Desde el inicio de su mandato, De la Espriella ha estado entregando reportes diarios con cifras detalladas sobre las acciones de seguridad. Estas incluyen capturas masivas, judicializaciones, incautaciones de drogas y la neutralización de cabecillas de organizaciones criminales. En comunicados previos, el mandatario indicó que desde el 7 de agosto de 2026 la Fuerza Pública ha registrado miles de capturas y decenas de extradiciones, en el marco de una política de “tolerancia cero” frente al narcotráfico y las bandas armadas.

Las operaciones se han focalizado en varios departamentos del país, principalmente en zonas con presencia de estructuras como el Clan del Golfo, la Segunda Marquetalia, el Tren de Aragua y otros grupos dedicados a delitos como el secuestro, la extorsión y el tráfico de drogas. Entre las regiones intervenidas se encuentran Meta, Magdalena, Antioquia, Valle del Cauca, Bogotá y la Costa Caribe. En estas zonas se reportaron capturas de integrantes y cabecillas, además de la destrucción de laboratorios de cocaína, incautación de armas y grandes cantidades de estupefacientes.

De la Espriella aseguró que las capturas recientes son parte de una ofensiva continua que incluye operativos como Diamante, enfocados en desmantelar redes de secuestro y extorsión, junto con otros dispositivos militares y policiales implementados en distintas regiones del país. En sus redes sociales, el presidente enfatizó que la Fuerza Pública actúa de manera rápida y contundente para golpear al crimen, y reiteró que el Estado no se arrodillará ante la delincuencia ni el narcoterrorismo.

Las operaciones se sustentan en acciones conjuntas entre Ejército, Policía y agencias de inteligencia, con la reactivación de órdenes de captura contra cabecillas que se habían aprovechado de la política de “Paz Total” del gobierno anterior. Además, se emplean operaciones simultáneas para desarticular redes criminales en diversos puntos del territorio nacional. Hasta la fecha, la administración De la Espriella reporta miles de capturas, decenas de extradiciones y un importante golpe a la capacidad operativa de varias estructuras armadas, en medio de un debate nacional sobre el alcance y los métodos empleados en esta nueva estrategia de seguridad.