El partido entre Alianza Valledupar y Junior de Barranquilla, disputado en el estadio Armando Maestre Pavajeau por la Liga BetPlay, terminó marcado por los disturbios protagonizados por un sector de la hinchada visitante. Cuando el equipo local ganaba 1-0 y el encuentro se acercaba a su final, se lanzaron bengalas al terreno de juego y algunos aficionados intentaron saltar las mallas de protección, lo que obligó a suspender temporalmente el compromiso.
Disturbios en la tribuna Oriental
Los hechos se presentaron durante el segundo tiempo, en un momento de tensión por el resultado adverso para el conjunto barranquillero. De acuerdo con los reportes periodísticos, aficionados identificados con Junior, ubicados en la tribuna Oriental, protagonizaron enfrentamientos y desmanes que pusieron en riesgo a los asistentes y a quienes se encontraban en el campo.
Además del lanzamiento de bengalas encendidas, se registraron intentos de ingreso al terreno de juego. Las imágenes difundidas en redes sociales y medios digitales mostraron a varios aficionados forcejeando en las graderías, mientras otros trataban de alejarse de la zona donde se concentró el conflicto. Algunos reportes describieron la escena como una batalla campal.
La situación generó indignación entre seguidores del fútbol colombiano y analistas, quienes reclamaron medidas frente a la reiteración de comportamientos violentos en algunos grupos de hinchas. Según los informes conocidos, antes del partido ya se habían adoptado medidas especiales para el ingreso de la afición de Junior a Valledupar, por lo que los disturbios volvieron a poner bajo discusión la efectividad de los controles de seguridad.
El partido estuvo detenido por más de 20 minutos
Ante la falta de garantías para la integridad de jugadores, cuerpos técnicos, árbitros y espectadores, el juez central Steven Camargo ordenó la suspensión temporal del encuentro. Los futbolistas de ambos equipos y el equipo arbitral abandonaron el césped y se dirigieron a los camerinos mientras las autoridades intervenían en la tribuna comprometida.
La Policía desplegada en el estadio actuó para contener los enfrentamientos. También fue necesario el apoyo de unidades especializadas en el control de disturbios, con el objetivo de dispersar a los aficionados más agresivos y restablecer el orden en el escenario deportivo.
El compromiso permaneció detenido por más de 20 minutos. Durante ese periodo, las autoridades procedieron al desalojo completo de la tribuna Oriental, donde se originaron los desmanes. Solo después de considerar que existían condiciones mínimas de seguridad, los equipos regresaron al campo para disputar los minutos restantes.
El marcador no volvió a cambiar. Alianza Valledupar conservó la ventaja y se impuso 1-0, mientras que el resultado profundizó el difícil momento deportivo de Junior, que se encuentra en la parte baja de la tabla del torneo.
Una nueva derrota para Junior y posibles sanciones
En el plano futbolístico, Alianza Valledupar se había puesto en ventaja muy temprano gracias a un gol de Ever Meza, quien aprovechó un rebote después de un tiro de esquina. Junior no encontró claridad ofensiva para igualar el partido y terminó sumando una nueva derrota en la Liga BetPlay.
Sin embargo, el resultado quedó relegado por las escenas de violencia en las tribunas. El episodio volvió a centrar la atención en la violencia en los estadios y en la responsabilidad de clubes, barras organizadas y autoridades para prevenir hechos que afectan el desarrollo normal de los partidos.
Hasta el momento, según los medios consultados, no se ha anunciado una decisión disciplinaria oficial de la Dimayor relacionada directamente con lo ocurrido en Valledupar. Tampoco se ha informado una sanción concreta para Junior, Alianza Valledupar o algún grupo de aficionados.
Los antecedentes del fútbol colombiano contemplan medidas como la suspensión parcial de una plaza y multas económicas cuando se comprueba responsabilidad de los clubes en incidentes de seguridad. No obstante, cualquier determinación sobre este caso dependerá de los informes oficiales, del reporte arbitral y de la evaluación de la Comisión Disciplinaria.
Jugadores del equipo barranquillero han rechazado públicamente la violencia y han pedido que el apoyo de la afición se exprese de manera pacífica y respetuosa. Por ahora, el caso permanece en evaluación por parte de las instancias competentes, mientras se espera que los organismos deportivos y las autoridades definan si habrá medidas disciplinarias por los disturbios registrados en la tribuna Oriental. El partido terminó con victoria 1-0 de Alianza Valledupar, pero nuevamente el fútbol colombiano quedó opacado por los incidentes en las graderías.





