La organización consiguió paralizar más del 90 % del comercio y ahora su jefe ofrece entregar 400 fusiles a cambio de pagar cinco años de prisión
Los Pachenca suspendieron el paro armado, pero la demostración de fuerza quedó sobre la mesa: una organización golpeada en su cúpula consiguió cerrar en pocas horas más del 90 % de los negocios de Santa Marta.
La ciudad intenta regresar a la normalidad después de tres días de amenazas, bloqueos y ataques contra vehículos. Comerciantes, transportadores y habitantes obedecieron las órdenes ilegales pese a la militarización anunciada por el Gobierno.
La intimidación comenzó después de la muerte de alias Cholo, señalado como segundo cabecilla de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada. El operativo que produjo su muerte también dejó otras seis personas fallecidas y tres capturadas.
El presidente Abelardo de la Espriella convirtió la persecución contra el grupo en una prueba de su política de seguridad. Su principal objetivo es ahora Fredy Castillo Carrillo, alias Pinocho, máximo jefe de la organización.
Desde la clandestinidad, Pinocho propuso entregarse, pagar cinco años de prisión y entregar 400 de los 500 fusiles que asegura tener bajo su mando. La propuesta dejaría fuera una quinta parte del armamento reconocido por el propio cabecilla.
El presidente rechazó cualquier negociación particular. Su posición es que Pinocho puede presentarse ante las autoridades como cualquier persona requerida por la justicia y que, si no lo hace, la Fuerza Pública continuará persiguiéndolo.
El problema es que el Gobierno todavía no ha radicado el proyecto de sometimiento que establecería las condiciones jurídicas para la entrega colectiva de organizaciones como Los Pachenca. Incluso después de llegar al Congreso, la iniciativa necesitará varios debates antes de convertirse en ley.
La ofensiva oficial ha producido capturas, bajas y traslados de detenidos a cárceles de mayor seguridad. Sin embargo, el paro reveló que los golpes militares todavía no han eliminado el control social, económico y territorial ejercido por la organización.
La advertencia llegó de la propia comunidad: perder a su segundo cabecilla no impidió que el grupo paralizara una capital turística. Santa Marta salió del paro, pero sigue esperando que la presencia del Estado dure más que la emergencia y consiga reemplazar el poder que hoy ejercen los ilegales.
Preguntas frecuentes
¿Por qué Los Pachenca levantaron el paro armado en Santa Marta?
Los Pachenca suspendieron el paro armado después de tres días de amenazas, bloqueos y ataques contra vehículos. Sin embargo, la organización demostró que todavía puede afectar el comercio y la vida cotidiana de la ciudad.
¿Qué propuso alias Pinocho para entregarse a las autoridades?
Fredy Castillo Carrillo, alias Pinocho, propuso entregarse, pagar cinco años de prisión y entregar 400 de los 500 fusiles que aseguró tener bajo su mando. El presidente Abelardo de la Espriella rechazó cualquier negociación particular.
¿Qué reveló el paro armado sobre el control de Los Pachenca?
El paro mostró que los golpes militares contra la organización no han eliminado su control social, económico y territorial. Aunque Santa Marta retomó sus actividades, la comunidad sigue esperando una presencia estatal permanente que reemplace el poder de los ilegales.





