Una nueva obra quedó lista en Pacífico 1, pero la celebración de Covipacífico llega después de años de retrasos, obras pendientes y soluciones provisionales en este corredor estratégico para Antioquia.
La Concesionaria Vial del Pacífico, Covipacífico, anunció este miércoles que terminó las obras de ampliación del túnel falso en el sector El Líbano, en Titiribí. Fueron 14 meses de trabajos para ampliar 51 metros esta estructura y atender las condiciones geotécnicas que presentaba el terreno.
La empresa destaca la intervención como una solución que permitió mantener el tránsito y garantizar la conexión entre el Valle de Aburrá y el Suroeste antioqueño. Pero el anuncio también vuelve a poner sobre la mesa una pregunta que lleva años rondando este proyecto de 4G: ¿por qué Pacífico 1 sigue necesitando obras para solucionar problemas en tramos que debían estar listos desde hace años?
El caso de El Líbano es especialmente relevante.
La Unidad Funcional 2 tenía como fecha contractual de entrega el 19 de julio de 2023. Sin embargo, la situación presentada en el sector de la quebrada El Líbano impidió que esa entrega se produjera en los tiempos inicialmente establecidos. La ANI tuvo que informar entonces sobre las dificultades y la necesidad de mantener una conexión provisional para garantizar la movilidad.
Es decir, mientras los usuarios esperaban la culminación del corredor, una parte de la solución terminó dependiendo de una conexión provisional.
El problema no desapareció con la apertura del tramo. En marzo de 2025, Pacífico 1 comenzó a operar entre Camilo C y Titiribí, pero El Líbano todavía requería una intervención adicional. Esa solución es precisamente la que Covipacífico acaba de entregar después de 14 meses.
Y la historia no termina allí.
Pacífico 1 también ha tenido que enfrentar problemas en otros sectores. En Sinifaná, una pérdida de banca obligó a ejecutar nuevas obras de estabilización y recuperación. Los trabajos fueron terminados en febrero de 2026.
Mientras tanto, en Las Areneras, en Amagá, continúan intervenciones asociadas al proyecto, con obras que se han extendido hasta 2027 y que han implicado restricciones de movilidad para los usuarios de la vía.
Así, un proyecto que durante años ha sido presentado como una de las grandes apuestas de infraestructura para conectar a Medellín con el Suroeste y el Eje Cafetero todavía tiene frentes que resolver.
La propia ANI reportaba en 2025 un avance superior al 96 %, pero reconocía que permanecían pendientes intervenciones en sectores como Sinifaná, Las Areneras y el peaje de Amagá.
Por eso, el anuncio de Covipacífico sobre El Líbano tiene dos caras. Por un lado, se trata de una obra que busca resolver una condición geotécnica compleja y mejorar la estabilidad de un tramo fundamental. Por otro, evidencia que el proyecto ha tenido que sumar nuevas intervenciones después de las fechas originalmente previstas para la entrega de algunas de sus unidades funcionales.
Además, el problema no ha sido únicamente de cronograma. Durante el desarrollo de Pacífico 1 también han existido discusiones contractuales y ambientales, modificaciones y obras adicionales que han cambiado las condiciones inicialmente previstas para el corredor.
Covipacífico asegura que la nueva estructura permitirá garantizar la continuidad de la doble calzada y una circulación segura en El Líbano. La obra, con más de 12.300 metros cúbicos de concreto, 4.421 toneladas de acero, 400 anclajes y más de 15.400 metros de perforación, representa una intervención de gran magnitud.
Pero para los usuarios la pregunta es mucho más sencilla que las cifras de ingeniería: ¿cuándo estará Pacífico 1 completamente terminado y dejará de sumar obras correctivas y pendientes?
La culminación de El Líbano es un paso adelante, pero no borra el historial del proyecto. Pacífico 1 todavía tiene obras por terminar y sectores que han requerido nuevas intervenciones años después de las fechas inicialmente previstas.
Después de años de espera, cierres, bypass, problemas geotécnicos y obras adicionales, terminar un tramo ya no parece ser el final de la historia, sino otro capítulo de un proyecto que todavía tiene cuentas pendientes con sus usuarios.





