La indagación por sus expresiones contra Ana Lucía Pineda se suma a las controversias por sus ataques a Paloma Valencia, Vicky Dávila y el episodio de violencia intrafamiliar que le costó su puesto en El Tiempo
Julio César González Quiceno construyó su nombre público con un lápiz afilado y el seudónimo de Matador. Ahora son sus propias palabras las que amenazan con volverse contra él. La Fiscalía abrió una indagación después de que llamara “ratita” y “pati raquítica” a la primera dama, Ana Lucía Pineda Aruachán.
El caricaturista utilizó esas expresiones mientras preguntaba por las ayudas entregadas a los damnificados del terremoto de agosto. Su cuestionamiento podía plantear una discusión legítima sobre la transparencia de las donaciones, pero terminó convertido en un ataque contra la apariencia física de la esposa del presidente.
La Fiscalía actuó de oficio y asignó el caso a una fiscal del Grupo de Violencias Basadas en Género. La conducta será examinada bajo la posible comisión del delito de injuria agravada. La apertura de la indagación no significa que Matador haya sido imputado ni declarado culpable.
La defensora del Pueblo, Iris Marín, resumió la controversia con una frase igualmente contundente: “Matador se ha convertido en la caricatura del hombre machista”. El Gobierno, por su parte, rechazó la animalización, las burlas sobre el cuerpo y los estereotipos utilizados contra la primera dama.
No es la primera vez que el caricaturista queda bajo investigación por referirse al físico de una mujer. Durante la pasada campaña publicó imágenes y mensajes sobre el peso de Paloma Valencia. En uno de ellos escribió: “Paloma Valencia no se ‘dirige’ al país. Se ‘digiere’ al país”.
La Sala Plena del Consejo Nacional Electoral abrió una investigación administrativa y formuló cargos contra Matador y el Pacto Histórico por presunta violencia política contra la mujer. El organismo también ordenó eliminar varias publicaciones e instó al caricaturista a abstenerse de realizar actos que pudieran constituir hostigamiento o violencia contra las mujeres.
Vicky Dávila también fue objeto de sus publicaciones. Matador la personificó como “Vickyltrufia”, en referencia a la Chimoltrufia, y volvió a incluir a Paloma Valencia en la misma composición como “el señor Barriga”. Dávila respondió llamándolo “golpeador profesional de mujeres”, en una pelea que terminó reemplazando el debate político por una cadena de descalificaciones personales.
Detrás de esas palabras existe un antecedente más grave. En 2023 se conoció la denuncia presentada por su esposa por un episodio de violencia intrafamiliar ocurrido en 2013. Matador reconoció públicamente la agresión, la atribuyó a sus problemas con el alcohol y aseguró que había enmendado su conducta. Tras conocerse el caso, El Tiempo terminó su relación laboral con el caricaturista.
Matador sostiene que sus dibujos forman parte de la crítica al poder y están protegidos por la libertad de expresión. Sobre Ana Lucía Pineda afirmó que no la cuestiona por ser mujer, sino por los recursos recibidos por su fundación mientras Pereira continúa enfrentando las consecuencias del terremoto. Ese asunto merece respuestas y rendición de cuentas, pero no convierte automáticamente en legítimos los insultos.
La sátira puede exagerar, incomodar y ridiculizar al poder. La pregunta que ahora deberán resolver las autoridades es cuándo deja de ser crítica y se convierte en injuria o violencia política de género. Por ahora, al hombre que durante años intentó “matar” políticamente a otros con sus dibujos podrían estarlo matando sus propias palabras.
Preguntas frecuentes
¿Por qué la Fiscalía abrió una indagación contra Matador?
La Fiscalía abrió una indagación de oficio por las expresiones “ratita” y “pati raquítica” que Matador dirigió contra Ana Lucía Pineda, primera dama. El caso fue asignado a una fiscal del Grupo de Violencias Basadas en Género y se estudia como una posible injuria agravada.
¿Qué otros casos de ataques contra mujeres protagonizó Matador?
Durante la campaña, publicó mensajes sobre el peso de Paloma Valencia, lo que llevó al Consejo Nacional Electoral a abrir una investigación administrativa y formular cargos por presunta violencia política contra la mujer. También llamó “Vickyltrufia” a Vicky Dávila y representó a Valencia como “el señor Barriga”.
¿Qué antecedente de violencia intrafamiliar tiene Matador?
En 2023 se conoció una denuncia presentada por su esposa por un episodio de violencia intrafamiliar ocurrido en 2013. Matador reconoció públicamente la agresión, la atribuyó a problemas con el alcohol y, tras conocerse el caso, El Tiempo terminó su relación laboral con él.




