La respuesta corta es no. Colombia no debería copiar el modelo de «terapia de choque» (la llamada «motosierra») aplicado por el gobierno de Javier Milei en Argentina. Aunque ambos países enfrentan desafíos fiscales, la naturaleza, la dimensión y la estructura de sus economías son radicalmente diferentes. Lo que Colombia necesita es un «bisturí» (reformas estructurales quirúrgicas) y no una «motosierra» (ajustes abruptos), aunque sí puede tomar lecciones valiosas sobre disciplina fiscal.

A continuación, se detallan las dimensiones del problema en ambos países, sus diferencias estructurales y qué se debe (y no se debe) replicar.

1. Dimensión del problema: Colombia vs. Argentina (Datos 2025-2026)

2. Diferencias en la naturaleza del problema

  1. Argentina sufrió un colapso macroeconómico agudo: Su problema era una crisis de confianza total, sin reservas internacionales, con una inflación que superaba el 200% anual y un déficit fiscal financiado con emisión monetaria inorgánica. El «shock» era una medida de supervivencia para evitar una hiperinflación incontrolable.
  2. Colombia enfrenta un desajuste estructural crónico: El problema colombiano no es una crisis inminente de moneda o hiperinflación, sino un déficit fiscal estructural. El Estado gasta más de lo que recauda de manera permanente, con un gasto público rígido (pensiones, nómina pública y servicio de deuda representan la mayor parte del presupuesto). Además, Colombia tiene una baja recaudación tributaria en relación con su PIB y una economía informal que limita la base de contribuyentes.

3. ¿Qué SÍ debería copiar Colombia de Argentina?

  1. Disciplina fiscal y meta de superávit primario: Colombia debe comprometerse de manera creíble a reducir su déficit fiscal gradualmente, evitando que la deuda siga escalando hacia niveles insostenibles. La regla de no financiar el tesoro con emisión monetaria es un principio que el Banco de la República ya respeta, pero debe reforzarse con control del gasto.
  2. Eficiencia del gasto y lucha contra el despilfarro: Argentina demostró que es posible reducir drásticamente el gasto corriente (ministerios, asesores, viajes, obras públicas no prioritarias) sin colapsar el Estado. Colombia tiene amplios márgenes para digitalizar procesos, eliminar duplicidades en entidades públicas y racionalizar la contratación estatal.
  3. Desregulación para atraer inversión: El gobierno argentino ha avanzado en eliminar trabas burocráticas para proyectos de inversión (como en minería o energía) . Colombia necesita agilizar sus licencias ambientales y de infraestructura, que hoy pueden tardar años, para destrabar proyectos de inversión privada que generen empleo formal.

4. ¿Qué NO debería copiar Colombia en ninguna circunstancia?

  1. La «terapia de choque» abrupta: Recortar el gasto público de manera violenta en Colombia tendría un efecto recesivo devastador. A diferencia de Argentina, donde el ajuste buscaba frenar una hiperinflación, en Colombia provocaría una caída del consumo interno, aumento del desempleo y mayor presión sobre los sistemas de protección social, sin resolver el problema de fondo.
  2. Desregulación laboral extrema: Argentina partía de una informalidad del 35-40% antes de la crisis. Colombia ya tiene una informalidad superior al 54% www.instagram.com

. Flexibilizar aún más las contrataciones o eliminar protecciones básicas empujaría a millones de trabajadores a la precariedad total, sin garantizar que se creen empleos formales, dado el bajo dinamismo económico.

  1. Desmantelamiento institucional: Colombia posee instituciones macroeconómicas sólidas (como un Banco Central independiente y un sistema financiero robusto) que han sido el ancla de su estabilidad. Cualquier reforma debe fortalecer estas instituciones, no debilitarlas mediante decretos de necesidad y urgencia que bypassen el debate democrático.

5. El camino para Colombia: El «bisturí» estructural

Para solucionar su problema fiscal sin destruir el tejido social, Colombia debe enfocarse en tres pilares:

  1. Reforma Pensional y de Salud sostenible: El mayor riesgo fiscal de Colombia a largo plazo es el sistema de pensiones (Colpensiones) y el gasto en salud. Se requiere una reforma que amplíe la base de cotizantes (formalizando la economía) y ajuste parámetros de edad y semanas sin afectar a los más vulnerables.
  2. Mejora de la recaudación, no solo más impuestos: Colombia debe combatir la evasión y la elusión tributaria, que superan los $30 billones de pesos anuales. Modernizar la DIAN y simplificar el régimen tributario para las pymes es más efectivo que crear nuevos impuestos que ahoguen la actividad económica.
  3. Gasto público orientado a la inversión: En lugar de recortar a ciegas, Colombia debe reasignar el gasto: reducir la burocracia operativa para aumentar la inversión en infraestructura, educación y tecnología, que son los únicos motores reales para aumentar la productividad y el crecimiento del PIB a largo plazo.

Conclusión:

El caso argentino es un advertimiento sobre el costo social de los ajustes brutales (cierre de pymes y aumento de la pobreza a corto plazo), pero también una lección sobre la urgencia de ordenar las cuentas públicas. Colombia tiene el lujo de poder hacer una transición ordenada. Su desafío no es salvar la moneda de una hiperinflación, sino construir un Estado más eficiente, productivo y justo que pueda pagar sus propias cuentas sin sacrificar el futuro de sus ciudadanos.

Preguntas frecuentes

¿Por qué Colombia no debería copiar la terapia de choque de Argentina?

Colombia enfrenta un déficit fiscal estructural y crónico, mientras Argentina aplicó un ajuste abrupto ante un colapso macroeconómico agudo, con inflación superior al 200% anual y falta de reservas. Una reducción violenta del gasto en Colombia podría provocar una caída del consumo, más desempleo y mayor presión sobre la protección social.

¿Qué lecciones de Argentina sí puede aplicar Colombia?

Colombia puede adoptar mayor disciplina fiscal, una meta creíble de reducción gradual del déficit, eficiencia en el gasto público y medidas contra el despilfarro. También puede agilizar trámites y licencias para atraer inversión privada, especialmente en infraestructura, minería y energía.

¿Cuál sería el camino fiscal recomendado para Colombia?

La nota propone un ajuste estructural y gradual, con reformas sostenibles en pensiones y salud, mayor formalización laboral y mejor recaudación tributaria. También recomienda combatir la evasión, modernizar la DIAN y simplificar el régimen tributario para las pequeñas y medianas empresas.