La pieza religiosa, avaluada en cerca de $45 millones, había sido hurtada en septiembre del templo Nuestra Señora de los Dolores, en el barrio La América. La Policía la recuperó en Armenia y posteriormente la devolvió a sus propietarios.

La pieza religiosa, avaluada en cerca de $45 millones, había sido hurtada en septiembre del templo Nuestra Señora de los Dolores, en el barrio La América. La Policía la recuperó en Armenia y posteriormente la devolvió a sus propietarios.

Una imagen religiosa hurtada de una parroquia de Medellín fue recuperada por la Policía Nacional en el barrio Álamos de Armenia, Quindío. La pieza, que hace parte de la obra La Profecía de Simeón, está avaluada en aproximadamente $45 millones, según la denuncia presentada tras su desaparición.

El hurto ocurrió en septiembre, cuando un hombre habría sustraído la imagen mientras estaba exhibida en la parroquia Nuestra Señora de los Dolores, ubicada en el barrio La América, en Medellín.

Las investigaciones permitieron rastrear el recorrido de la pieza hasta el departamento del Quindío, donde las autoridades adelantaron el procedimiento para recuperarla.

¿Cómo llegó la imagen religiosa hasta Armenia?

De acuerdo con la información conocida sobre el caso, después del hurto la imagen habría sido comercializada por un anticuario de Envigado y posteriormente adquirida de buena fe por un artesano en Armenia.

Esta circunstancia permitió establecer dónde se encontraba la pieza y avanzar en las actuaciones necesarias para su recuperación. No obstante, las circunstancias de la comercialización deberán valorarse dentro de las verificaciones correspondientes.

La imagen fue devuelta a sus propietarios

Una vez recuperada y realizadas las verificaciones pertinentes, la Policía procedió a devolver la imagen religiosa a sus propietarios.

El caso pone de relieve los riesgos que enfrenta el patrimonio religioso y cultural, así como la importancia de verificar la procedencia de las piezas antiguas y artísticas antes de comprarlas.

La Policía Nacional reiteró su llamado a la ciudadanía para que informe a las autoridades sobre posibles situaciones relacionadas con la comercialización irregular de este tipo de bienes.

La recuperación permitió que la pieza regresara a sus propietarios, después de haber sido sustraída de un templo de Medellín y localizada meses después en Armenia.