El Ministerio de Educación inició las primeras intervenciones para recuperar los colegios afectados por el terremoto del 10 de agosto. La nueva etapa busca pasar de la evaluación de daños a la reparación, reforzamiento o reconstrucción de las sedes que todavía no ofrecen condiciones seguras.

El balance oficial identificó 5.537 sedes educativas con algún grado de afectación, pertenecientes a 1.962 establecimientos de 434 municipios. De ese total, 1.010 tendrían daños graves o pérdida total, por lo que su recuperación requerirá obras de mayor complejidad y no solamente reparaciones menores.

El Fondo de Financiamiento de la Infraestructura Educativa (FFIE) dispone de $450.000 millones para atender la emergencia. A esos recursos se suman 48 millones de dólares que la CAF y el Ministerio acordaron redireccionar hacia la recuperación de infraestructura escolar, con especial atención en Chocó.

Las intervenciones deberán definirse a partir de visitas técnicas que permitan establecer si cada sede puede repararse, necesita reforzamiento estructural o debe construirse nuevamente. El Gobierno también tendrá que diferenciar las obras rápidas de las soluciones definitivas para evitar que las aulas provisionales terminen funcionando durante años.

Mientras avanzan los trabajos, las secretarías de Educación pueden trasladar las clases a otras instituciones, espacios comunitarios, iglesias o cajas de compensación. También están autorizadas modalidades remotas, escuela en casa y modelos itinerantes, acompañados de alimentación escolar, conectividad y atención psicosocial.

El Ministerio había informado que 930.111 estudiantes recibían nuevamente el servicio educativo en espacios considerados seguros al 8 de septiembre. Dos días después reportó que cerca del 80 % de la matrícula afectada había retomado sus actividades. Esto no significa necesariamente que todos hayan regresado a sus colegios originales: una parte continúa estudiando mediante soluciones temporales.

El Gobierno expidió además tres decretos para flexibilizar el calendario escolar, permitir el uso de lugares alternativos y suspender temporalmente algunas auditorías de matrícula. Las secretarías podrán reorganizar las semanas académicas, pero cada año lectivo deberá finalizar, como máximo, el 31 de diciembre.

UNICEF ha advertido que la recuperación no puede medirse únicamente por el número de estudiantes que reciben clases. Los espacios deben tener agua segura, saneamiento, condiciones estructurales adecuadas y acompañamiento emocional. La organización ha entregado más de 40 aulas temporales y desplegado equipos para apoyar las evaluaciones de infraestructura.

El inicio de las intervenciones representa un avance, pero la vigilancia apenas comienza. Las familias necesitan conocer cuáles colegios serán atendidos primero, cuánto costará cada obra, quién la ejecutará y en qué fecha podrán regresar los estudiantes. Recuperar el servicio evita que los niños pierdan el año; reconstruir escuelas seguras impedirá que la emergencia se vuelva permanente.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas sedes educativas resultaron afectadas por el terremoto del 10 de agosto?

El balance oficial identificó 5.537 sedes educativas afectadas, pertenecientes a 1.962 establecimientos de 434 municipios. De ellas, 1.010 presentan daños graves o pérdida total.

¿Cuánto dinero se destinará a la recuperación de la infraestructura escolar?

El Fondo de Financiamiento de la Infraestructura Educativa dispone de $450.000 millones para atender la emergencia. Además, la CAF y el Ministerio de Educación redireccionaron 48 millones de dólares hacia la recuperación de infraestructura escolar, especialmente en Chocó.

¿Qué alternativas tienen los estudiantes mientras reconstruyen sus colegios?

Las clases pueden trasladarse a otras instituciones, espacios comunitarios, iglesias o cajas de compensación. También se contemplan modalidades remotas, escuela en casa y modelos itinerantes, junto con alimentación escolar, conectividad y atención psicosocial.