Durante el lunes 14 y el martes 15 de septiembre, Colombia ha registrado una seguidilla de temblores, principalmente en el departamento del Chocó, con epicentros reportados en municipios como Istmina y Sipí. Los movimientos han sido sentidos también en Valle del Cauca, Risaralda, Caldas y Tolima, de acuerdo con el monitoreo del Servicio Geológico Colombiano (SGC). La llamada tembladera responde a la combinación de réplicas del terremoto ocurrido el 10 de agosto y un enjambre sísmico que se desarrolla en la misma zona general, aunque con características diferentes.

¿Qué está pasando en Chocó?

La actividad sísmica reciente se concentra en el occidente del país, especialmente en sectores de Istmina, Sipí, Medio San Juan y Litoral del San Juan. Los boletines oficiales han reportado varios sismos de magnitud pequeña y moderada en un periodo relativamente corto, algunos de ellos sentidos por las comunidades y acompañados por cientos o miles de reportes ciudadanos.

Según la información entregada por el SGC y la Red Sismológica Nacional, esta secuencia no corresponde a un único fenómeno. Por un lado, continúan registrándose réplicas asociadas al terremoto del 10 de agosto, cuyo epicentro fue ubicado en San José del Palmar, Chocó. Por otro, se mantiene un enjambre sísmico en una zona cercana, pero distinta, con numerosos eventos que no dependen de un sismo principal claramente identificado.

¿Qué es un enjambre sísmico?

Un enjambre sísmico es una sucesión de numerosos movimientos telúricos que ocurre en una misma área durante un periodo determinado, sin que exista un terremoto principal que domine la secuencia. En estos casos, los sismos pueden tener magnitudes similares, aumentar o disminuir con el paso de las horas y presentarse de manera más constante que las réplicas tradicionales.

La principal diferencia frente a una serie de réplicas está en la forma en que se organiza la actividad. Las réplicas ocurren después de un evento principal y están relacionadas con el reajuste de las rocas y las placas en la zona donde se liberó energía. En un enjambre, en cambio, no hay un sismo cabeza del que dependan los demás movimientos, por lo que la secuencia puede incluir temblores pequeños y moderados registrados tanto por los instrumentos como por la población.

El SGC ha explicado que el enjambre identificado en Chocó se presenta a menor profundidad, es decir, más cerca de la superficie. Las réplicas del terremoto de agosto, por su parte, se ubican a profundidades significativamente mayores y están directamente vinculadas con el proceso de reajuste posterior al evento principal. Aunque ambos procesos ocurren en la misma región general, sus características permiten diferenciarlos.

¿Por qué está temblando tanto en Colombia?

Colombia es un país con actividad sísmica debido a la interacción de varias placas tectónicas y a la presencia de fallas geológicas. En el caso del Chocó, el terremoto del 10 de agosto modificó temporalmente el comportamiento de la sismicidad en el occidente del país y estuvo seguido por centenares de réplicas. De manera simultánea, los expertos identificaron un enjambre que ya supera el millar de eventos, según el balance citado en reportes sobre la actividad de la zona.

La concentración de movimientos hace que la población perciba una sucesión continua de temblores, especialmente cuando algunos alcanzan magnitudes suficientes para ser sentidos en municipios cercanos. La profundidad, la distancia al epicentro y las condiciones del terreno influyen en la manera como cada evento es percibido. Por esa razón, un mismo sismo puede generar numerosos reportes en un departamento y pasar casi inadvertido en otro.

¿La actividad anuncia un nuevo terremoto?

El SGC insiste en que la presencia de un enjambre sísmico, por sí sola, no permite predecir que ocurrirá un terremoto de mayor magnitud. La sismología no cuenta con un método que indique con certeza cuándo, dónde y con qué magnitud se producirá un evento futuro. Por eso, el aumento temporal de la actividad requiere seguimiento y análisis, pero no debe interpretarse automáticamente como una señal de un gran terremoto inminente.

Las autoridades recomiendan consultar únicamente los canales oficiales para conocer la magnitud, la profundidad, el epicentro y la evolución de la secuencia. También es importante conservar la calma, identificar zonas seguras dentro de las viviendas, preparar un plan familiar de emergencia y evitar la difusión de mensajes no confirmados.

La actividad en Chocó continuará bajo vigilancia de la Red Sismológica Nacional. Mientras avanzan los análisis, la explicación disponible es que las comunidades están percibiendo dos procesos simultáneos: las réplicas del terremoto de agosto y un enjambre sísmico superficial. La recomendación para la ciudadanía es mantenerse informada por el SGC y aplicar las medidas de prevención frente a cualquier temblor.