El Valle de Aburrá entra en uno de los periodos históricamente más críticos para la calidad del aire. Entre febrero y abril suelen aumentar las concentraciones de contaminantes, debido a las emisiones del transporte y la industria, sumadas a condiciones meteorológicas y al ingreso de humo por incendios forestales fuera de la región.
Según el Sistema de Alerta Temprana del Valle de Aburrá, entre el 23 de febrero y el 21 de marzo existe probabilidad de condiciones desfavorables. Desde el Área Metropolitana del Valle de Aburrá hicieron un llamado a la ciudadanía para que esté atenta a los canales oficiales y adopte medidas preventivas, recordando que en 2025 no fue necesario declarar alertas gracias al monitoreo y al compromiso ciudadano.
Las autoridades invitaron a empresas, universidades e instituciones a aplicar acciones voluntarias como teletrabajo, horarios escalonados y reducción del uso del vehículo particular. Insisten en que la gestión del aire es una responsabilidad colectiva y que las decisiones restrictivas solo se tomarán si los indicadores técnicos así lo exigen.

