Frente al crecimiento acelerado de la demanda eléctrica impulsado por la inteligencia artificial y los centros de datos, el Congreso aprobó una ley que permite el uso de energía nuclear con fines médicos y sienta las bases para su futura aplicación en generación eléctrica.
 
La creciente demanda de electricidad en Colombia, potenciada por la irrupción de la inteligencia artificial y el desarrollo de data centers, ha puesto en evidencia las limitaciones de depender exclusivamente de fuentes renovables. Ante este escenario, expertos señalan la necesidad de combinar energías convencionales, renovables y explorar alternativas emergentes.
 
En primera instancia, se plantea la urgencia de destrabar y acelerar los proyectos de energía renovable ya en curso, ya que, al ritmo actual de crecimiento de la demanda, no serían suficientes para garantizar la estabilidad del sistema eléctrico. Al mismo tiempo, se propone diversificar la matriz con recursos no convencionales, entre los que destacan la energía geotérmica y la nuclear.
 
La aprobación reciente de una ley por parte del Congreso de la República abre el uso de la energía nuclear con fines médicos, un avance considerado fundamental para futuras ampliaciones normativas. Esta legislación establece un marco inicial que podría extenderse posteriormente al ámbito de la generación eléctrica, contribuyendo a diversificar las fuentes y a mitigar déficits estructurales en periodos de fenómeno del Niño.
 
Analistas subrayan que incorporar la energía nuclear de manera responsable y gradual podría fortalecer la seguridad energética del país, siempre acompañado de la optimización de proyectos renovables y convencionales. La nueva normativa representa un primer paso en esa dirección y propicia un debate sobre la mejor combinación de recursos que garantice un suministro confiable y sostenible.