El sector eléctrico colombiano enfrenta un déficit de oferta de energía en firme del 4.4% ante retrasos en proyectos clave y la llegada del fenómeno de El Niño, lo que podría derivar en un racionamiento similar o peor al registrado en 1992-1993.

Entre las causas principales se encuentran los atrasos en la ejecución de proyectos de generación y transmisión, comparables a los de principios de los 90, cuando la falta de infraestructura y la baja hidrología derivaron en el racionamiento de 1992-1993.

Varias iniciativas claves, como el proyecto Guavio, presentan demoras que han dejado al sistema con un déficit de oferta de energía en firme del 4.4%, cifra que incrementa la vulnerabilidad ante el fenómeno de El Niño.

El proyecto Hidroituango, inicialmente previsto para entrar en operación en 2018 con ocho unidades, ha visto operativas solo cuatro de ellas tras la contingencia suscitada. Las restantes no entrarían en servicio antes de finalizar el próximo año, quedando fuera de cobertura para esta temporada de sequía.

Especialistas del sector señalan que, incluso con las ocho turbinas en funcionamiento, la caída del nivel del río limitaría la generación continua. Por ello, advierten sobre la necesidad de diversificar la matriz energética con embalses de mayor capacidad y ampliar la generación térmica o renovable para mitigar futuros impactos.