Un operativo de las autoridades en Sardinata, Norte de Santander, dejó al descubierto una importante infraestructura para el procesamiento de cocaína que estaría al servicio del ELN. En el lugar fueron halladas toneladas de sustancias relacionadas con la producción del alcaloide. El resultado representa un golpe a la capacidad operativa y económica de esta estructura armada. Las autoridades buscan recuperar el control territorial y debilitar las economías ilegales que financian el conflicto.

Una infraestructura con capacidad para producir tres toneladas mensuales

La Policía Nacional, en coordinación con el Ejército Nacional y como parte de la estrategia Esmeralda Plus, inhabilitó un laboratorio atribuido al Frente Juan Fernando Porras Martínez del ELN, ubicado en jurisdicción de Sardinata. Según la información oficial, la instalación tenía capacidad para producir hasta tres toneladas de cocaína al mes, una cifra que evidencia la dimensión de la actividad ilícita que se desarrollaba en este punto de Norte de Santander.

Cocaína y grandes cantidades de insumos incautados

Durante la intervención, los uniformados encontraron e incautaron 859 kilogramos de cocaína, además de 130 kilogramos de base de coca. A estos elementos se sumaron 660 galones de cocaína en suspensión, 3.656 galones de sustancias líquidas y 620 kilogramos de sustancias sólidas utilizadas en los procesos relacionados con la producción de droga. El volumen de los materiales decomisados pone de manifiesto la capacidad de procesamiento que tenía esta infraestructura clandestina.

Golpe a las rentas criminales de la organización

Con la inhabilitación del laboratorio, las autoridades buscan afectar no solo la producción de estupefacientes, sino también los ingresos ilegales que sostienen las actividades del frente guerrillero. El narcotráfico constituye una de las economías ilícitas que las fuerzas de seguridad buscan combatir en esta región del país, donde las organizaciones armadas disputan espacios estratégicos y mantienen actividades al margen de la ley. La pérdida de esta infraestructura podría limitar parte de la capacidad financiera de la estructura señalada.

Recuperar el territorio, una de las prioridades de la operación

La operación hace parte de las acciones institucionales dirigidas a debilitar las economías criminales y avanzar en la seguridad territorial de Norte de Santander. Bajo la consigna de recuperar el territorio con criterio y no mediante la improvisación, las autoridades destacaron la importancia de desarrollar intervenciones coordinadas que permitan afectar las estructuras ilegales desde sus fuentes de financiación. Con este resultado, la Policía y el Ejército buscan contribuir al control institucional de la zona y reducir las capacidades del ELN para sostener sus actividades ilícitas.