Trump anuncia control temporal de Venezuela y millonaria inversión petrolera tras captura de Maduro
El presidente Donald Trump confirmó que Estados Unidos tomará el control temporal de Venezuela e invertirá miles de millones de dólares en la recuperación de su industria petrolera, luego de la operación militar que llevó a la captura de Nicolás Maduro y su esposa en Caracas.
La captura ocurrió en la madrugada del 3 de enero de 2026, cuando fuerzas especiales estadounidenses allanaron la residencia del mandatario venezolano. Solo en este operativo, las autoridades trasladaron a Maduro y a Cilia Flores al buque de guerra Iwo Jima en el Caribe. En una rueda de prensa ese mismo día, Trump anunció el respaldo masivo de compañías petroleras de su país, como Chevron, para intervenir la producción en la Faja del Orinoco. Se contempla una inversión inicial que podría superar los 40.000 millones de dólares, tanto para reparar infraestructura como para escalar la extracción a 1,5 millones de barriles diarios, distante de los menos de un millón actual y los 3,7 millones registrados en 1997.
Trump enfatizó: «Vamos a hacer que nuestras grandes compañías petroleras intervengan y comiencen a generar ganancias para el país hasta que haya una transición segura y confiable». Además, dijo que esta administración tendrá presencia con un equipo atribuido a prioridades energéticas más que una ocupación militar masiva, protegiendo los recursos ante cualquier intento de potencias extranjeras. Señaló que la intervención responde principalmente al fracaso graves del sector petrolero bajo el gobierno de Maduro, debido a desinversión y gestión socialista que dejó «infraestructura en ruinas».
Según el secretario de Estado Marco Rubio, quien dialogó con la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez, hay disposición para cooperar en la nueva etapa de recuperación. Rubro que enfocará una producción en crudo pesado, de extracción costosa y con requerimientos técnicos distintos, que serán refinados en plantas estadounidenses. La capacidad comprobada de Venezuela, con reservas estimadas en 300.000 millones de barriles, es un potencial que implicaría mejorar la producción y contribuir económicamente a ambas naciones.
La iniciación de esta medida se inscribe en el marco de la Operación Resolución Absoluta que primero perseguía objetivos relacionados con el narcotráfico y finalmente potenció una estrategia energética y geopolítica de alto impacto en el hemisferio. Las autoridades alertan la importancia de monitorear esta transición por los posibles efectos sociales y económicos, recomendando a la comunidad seguir atentos a futuras directrices nacionales e internacionales.


