El marcador terminó 2-2, pero en el Atanasio Girardot hubo un ganador mucho más importante: la solidaridad. Atlético Nacional y Once Caldas regresaron este miércoles a la cancha después de la pausa del fútbol colombiano provocada por el terremoto de magnitud 7,4 que golpeó al país el pasado 10 de agosto.
Nacional y Once Caldas, los dos únicos clubes colombianos que han levantado la Copa Libertadores, se unieron para llevar ayuda a las comunidades afectadas.
La recaudación de la boletería será entregada a los damnificados a través de la Corporación Presentes, mientras que los futbolistas de ambos equipos participaron además en la entrega de kits escolares para las zonas golpeadas por el terremoto.
Así, el regreso del fútbol profesional colombiano tuvo un significado diferente. Nacional y Once Caldas no solo volvieron a jugar después de la emergencia: utilizaron el fútbol para ayudar a quienes hoy necesitan volver a empezar. Y aunque el marcador terminó igualado, la noche dejó una victoria que no se mide en goles: la de miles de personas que decidieron convertir su pasión por el fútbol en solidaridad.
El partido amistoso fue organizado con un propósito claro: recaudar recursos para ayudar a las familias damnificadas por la emergencia. La respuesta de los hinchas no se hizo esperar. Un total de 18.108 aficionados llegaron al estadio y, además de alentar a sus equipos, llevaron donaciones al punto de acopio dispuesto en los alrededores del escenario deportivo.





