La nueva cúpula de las Fuerzas Militares entra oficialmente en funciones. El presidente Abelardo De La Espriella encabeza este miércoles 26 de agosto la ceremonia de reconocimiento de los altos oficiales que tendrán la responsabilidad de comandar las Fuerzas Militares y ejecutar la estrategia de seguridad y defensa del nuevo Gobierno.

La ceremonia se realiza en la Escuela Militar de Cadetes General José María Córdova, en Bogotá, y formaliza el relevo anunciado días atrás por el jefe de Estado. La nueva estructura estará encabezada por el mayor general Eric Rodríguez Aparicio, como comandante general de las Fuerzas Militares, mientras el mayor general Carlos Carrasquilla Gómez asumirá como jefe del Estado Mayor Conjunto.

En el Ejército Nacional, el comandante será el mayor general José Bertulfo Soto Sánchez, acompañado por el brigadier general Rodolfo Morales Franco como segundo comandante. En la Armada Nacional, el mando quedará en cabeza del vicealmirante Javier Jaimes Pinilla, con el mayor general de Infantería de Marina Rafael Olaya Quintero como segundo comandante. La Fuerza Aérea estará dirigida por el mayor general Juan Jaime Martínez Osa, acompañado por el mayor general Juan Mosquera Dueñas.

La posesión de la nueva cúpula marca además el comienzo de la estrategia militar que De La Espriella ha prometido para enfrentar al narcotráfico, las organizaciones criminales y los grupos armados ilegales. Al anunciar los nombramientos, el mandatario aseguró que los nuevos comandantes recibieron una instrucción central: proteger a los colombianos, defender la soberanía y recuperar la seguridad en los territorios.

El relevo se produce apenas semanas después de la llegada del nuevo Gobierno y convierte a estos oficiales en piezas centrales de una política de seguridad que el presidente ha planteado como uno de los principales ejes de su administración. De La Espriella ha prometido un mayor despliegue territorial de la Fuerza Pública y una ofensiva contra las estructuras criminales, al tiempo que ha señalado que las operaciones deberán desarrollarse dentro de la Constitución y la ley.