Tras las movilizaciones del pasado 14 de octubre, el director general del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), Fray Ricardo Torres, se pronunció sobre la participación de aprendices en estas jornadas y cuestionó lo que considera una posible instrumentalización política de los estudiantes.

El funcionario manifestó su preocupación por las situaciones en las que, según indicó, las movilizaciones terminan afectando las actividades académicas, con interrupciones de clases o cierres de sedes. Por eso, insistió en la importancia de garantizar que los aprendices puedan continuar con su formación sin presiones para participar en actividades políticas.

“Me preocupa ver cómo se ha convertido al aprendiz en un instrumento de movilización política, que toman, usan y desechan en protestas sin fundamento”, expresó Torres.

El director también se refirió al uso de los espacios del SENA para actividades de carácter partidista y señaló que es necesario diferenciar la representación estudiantil de la militancia política. Según explicó, los centros de formación deben ser escenarios para el pensamiento crítico, la participación democrática y el desarrollo de competencias, sin perder de vista su propósito educativo.

El llamado del director del SENA a respetar el derecho a la protesta

Torres reconoció que la protesta social es un derecho amparado por la ley y que los aprendices tienen autonomía para participar en los asuntos que consideran importantes para el país. No obstante, señaló que estas manifestaciones deben desarrollarse sin afectar el acceso a la educación ni el funcionamiento de los centros de formación.

“En Colombia la protesta es válida y está amparada por la ley, pero con argumentos”, afirmó.

En su pronunciamiento, el director hizo énfasis en la necesidad de fortalecer el diálogo con los representantes estudiantiles. Para ello, pidió a los directores y subdirectores regionales mantener abiertos los canales institucionales que permitan escuchar las inquietudes de los aprendices y buscar soluciones sin recurrir a presiones.

Asimismo, planteó la importancia de contar con mecanismos para denunciar posibles casos de instrumentalización política al interior de la entidad.

Bienestar y permanencia educativa, entre las prioridades

El funcionario también destacó que el bienestar de los estudiantes debe ocupar un lugar central en las decisiones del SENA. Entre los aspectos que mencionó están el acceso a herramientas tecnológicas, las oportunidades de emprendimiento, la preparación para el mercado laboral y las condiciones necesarias para que los aprendices puedan completar sus programas.

Aunque Torres cuestionó la presunta utilización política de estudiantes durante las movilizaciones, la información disponible sobre su declaración no identifica sedes específicas, casos concretos ni responsables de las situaciones señaladas.

Con este pronunciamiento, el director reiteró que la entidad debe garantizar la participación democrática de los aprendices, pero también proteger su autonomía y asegurar que los procesos educativos puedan desarrollarse con normalidad.