La senadora Jennifer Pedraza anunció este miércoles la radicación del proyecto de Acto Legislativo denominado “De preescolar a once”, con el que busca modificar la Constitución para ampliar el alcance del derecho a la educación de niños, niñas y adolescentes en Colombia.

La congresista parte de una particularidad del actual texto constitucional: el artículo 67 establece que la educación es obligatoria entre los cinco y los quince años de edad y que debe comprender, como mínimo, un año de preescolar y nueve de educación básica.

La propuesta pretende ampliar esa garantía constitucional para abarcar todo el recorrido escolar hasta finalizar la educación media, es decir, hasta grado once.

“Acceder a la educación y terminar el colegio tiene que ser un derecho, no un privilegio”, aseguró Pedraza al anunciar la iniciativa.

Segundo intento en el Congreso

No es la primera vez que Pedraza impulsa esta discusión.

La congresista recordó que una iniciativa con el mismo propósito fue presentada durante la legislatura anterior, pero terminó hundiéndose por falta de tiempo para completar su trámite.

Esto es especialmente relevante porque no se trata de un proyecto de ley ordinario, sino de un Acto Legislativo que pretende modificar la Constitución y, por tanto, necesita superar ocho debates en el Congreso durante dos periodos ordinarios y consecutivos.

Pedraza, quien llegó al Senado para el periodo 2026-2030, anunció que volverá a impulsar la propuesta desde la nueva corporación. El Senado inició formalmente este periodo legislativo el pasado 20 de julio.

“Hace un año radicamos este proyecto y, por temas de tiempo, se hundió. Esta vez no dejaremos que pase”, afirmó.

¿Qué cambiaría?

El corazón de la discusión está en hasta dónde llega la obligación constitucional del Estado de garantizar la educación.

Actualmente, la Constitución reconoce la educación como un derecho y un servicio público, pero establece expresamente la obligatoriedad entre los cinco y los quince años.

La propuesta de Pedraza busca que la garantía abarque preescolar, básica primaria, básica secundaria y educación media, eliminando el vacío que existe entre la edad establecida constitucionalmente y la culminación del bachillerato.

Esto no significa que actualmente los estudiantes mayores de 15 años estén impedidos para cursar gratuitamente grados décimo y once en instituciones oficiales. La discusión es distinta: el proyecto busca elevar a rango constitucional la garantía completa de esa trayectoria educativa.

Ese matiz es fundamental para no interpretar la iniciativa como si hoy la educación pública terminara en noveno grado.

Una reforma que vuelve a buscar ocho debates

La propuesta inicia ahora un recorrido legislativo exigente.

Al tratarse de una reforma constitucional, deberá superar ocho debates antes de poder incorporarse a la Carta Política. El antecedente de la legislatura pasada muestra precisamente la dificultad de completar ese trámite dentro de los tiempos establecidos.

Pedraza asegura que esta vez buscará evitar que el calendario vuelva a hundir la iniciativa.

El Congreso tendrá entonces que decidir si amplía constitucionalmente la garantía educativa para que terminar el bachillerato, y no únicamente estudiar hasta los 15 años, quede expresamente protegido como parte del derecho a la educación en Colombia.