La reforma administrativa recibió 16 votos a favor y cinco en contra. La mayoría de las nuevas plazas serán para agentes de tránsito, bomberos y personal de carrera administrativa. La decisión también reavivó el debate sobre el gasto público del Distrito.

El Concejo de Medellín aprobó este martes la reforma administrativa de la Alcaldía que permitirá crear 161 nuevos cargos en la planta de personal del Distrito. La iniciativa recibió 16 votos a favor y cinco en contra, luego de una sesión plenaria que se extendió por más de cuatro horas.

La propuesta, que inicialmente contemplaba 162 empleos, sufrió modificaciones durante su paso por el Concejo. El texto definitivo incluyó la eliminación de cinco artículos y ajustes en otros 47, antes de recibir la aprobación final.

Uno de los principales argumentos de la Administración Distrital es la necesidad de fortalecer la capacidad operativa de Medellín y responder a las nuevas responsabilidades que asumió la ciudad tras su transformación en Distrito de Ciencia, Tecnología e Innovación.

¿Cuáles son los nuevos cargos que tendrá la Alcaldía de Medellín?

Entre los empleos contemplados en la reforma están 60 nuevos agentes de tránsito, 40 bomberos y dos inspectores de convivencia y paz que tendrán funciones relacionadas con el sector turístico.

Estos 102 cargos hacen parte de la primera fase de implementación, prevista para 2026. De acuerdo con las cifras presentadas por la Secretaría de Gestión Humana y Servicio a la Ciudadanía, su creación tendría un costo de $3.230 millones durante ese año.

La segunda fase está proyectada para 2027 e incluye los 59 empleos restantes: 12 de libre nombramiento y remoción y 47 de carrera administrativa. El costo estimado para ese año sería de $12.012 millones, según el desglose presentado por la dependencia durante la discusión del proyecto.

En la propuesta original, la Administración había planteado que cerca del 93 % de los nuevos empleos fueran de carrera administrativa, una modalidad en la que el ingreso se realiza mediante procesos de selección basados en el mérito.

La contratación de más agentes de tránsito busca reforzar los controles viales y atender problemas como la invasión de espacios exclusivos del transporte público, entre ellos el corredor del tranvía de Ayacucho, en Buenos Aires, y el carril de Metroplús en Manrique.

Por su parte, los nuevos bomberos permitirían fortalecer la capacidad de respuesta ante emergencias, mientras que los inspectores de convivencia tendrían funciones específicas relacionadas con el turismo.

¿Por qué la Alcaldía de Medellín pidió ampliar su planta de personal?

La reforma fue presentada por la Secretaría de Gestión Humana y Servicio a la Ciudadanía mediante el Proyecto de Acuerdo 107, radicado ante el Concejo en septiembre.

La Administración Distrital sostiene que Medellín debe prepararse para asumir nuevas funciones de inspección, vigilancia y control, así como responsabilidades relacionadas con la gestión del archivo distrital.

También argumenta que se requiere personal para atender procesos asociados con la puesta en marcha del C5i, conocido como el Pentágono de Medellín, y la futura cárcel para personas sindicadas que se construye en el corregimiento de San Cristóbal.

La reforma generó críticas por el aumento del gasto público

La aprobación no estuvo exenta de controversia. Durante la discusión, varios concejales cuestionaron la conveniencia de ampliar la planta de personal en un momento en el que, según los sectores críticos, Medellín debería revisar sus gastos de funcionamiento.

El concejal Luis Guillermo Vélez planteó que la Administración debería concentrarse en reducir costos y propuso limitar la creación de empleos a los relacionados con los bomberos, los agentes de tránsito y los inspectores, dejando por fuera los cargos administrativos.

Otros corporados, entre ellos Alejandro Arias y Brisvani Alexis Arenas Suaza, también expresaron reparos frente a algunos puestos, especialmente los de libre nombramiento y remoción.

Las críticas se sumaron a los cuestionamientos que ya habían surgido desde la presentación de la iniciativa. Entre las voces opositoras también estuvo la senadora del Centro Democrático María Clara Posada, quien había advertido sobre los riesgos de incrementar la estructura burocrática en medio de las restricciones presupuestales.

Concejo defendió la necesidad de la reforma

Desde los sectores que respaldaron el proyecto, la concejala María Paulina Suárez, del movimiento Creemos y coordinadora de ponentes, defendió la propuesta y aseguró que el número de empleos planteado por la Alcaldía responde a un ejercicio ajustado a las necesidades del Distrito.

La cabildante señaló que otros municipios que pasaron por procesos de transformación similares ampliaron sus plantas de personal en una proporción mayor.

También sostuvo que la mayoría de las nuevas plazas serán provistas mediante los mecanismos de selección de la Comisión Nacional del Servicio Civil y defendió que la reforma se ajusta a los límites de funcionamiento.

Con la aprobación del Concejo, la Alcaldía de Medellín podrá avanzar en la implementación de la reforma administrativa. El debate, sin embargo, deja sobre la mesa una discusión de fondo: cómo fortalecer la capacidad operativa del Distrito y asumir sus nuevas responsabilidades sin descuidar el uso de los recursos públicos.