El Gobierno de Abelardo De La Espriella estableció nuevas reglas para la comunicación de sus ministros y funcionarios, en una apuesta por unificar y centralizar los mensajes del Ejecutivo.

La nueva política de comunicación establece que las cuentas personales de los ministros no serán utilizadas como canales oficiales de información. Los anuncios y decisiones de las diferentes carteras deberán difundirse principalmente a través de los canales institucionales.

Además, los ministros deberán contar con autorización previa de la Presidencia para conceder entrevistas o realizar pronunciamientos públicos relacionados con la gestión del Gobierno.

La directriz busca que exista una línea única de comunicación y que los mensajes de las diferentes entidades estén coordinados con la Presidencia.

Con esta medida, la Casa de Nariño tendrá mayor control sobre los anuncios y declaraciones de los integrantes del gabinete, especialmente frente a temas de interés nacional.

Los ministros continuarán comunicando las decisiones de sus respectivas carteras, pero deberán hacerlo bajo los lineamientos establecidos por la Presidencia y dando prioridad a los canales oficiales.

La nueva política marca así un modelo de comunicación más centralizado, en el que la Presidencia tendrá un papel determinante en la definición y difusión de los mensajes del Gobierno.