La reforma pensional del Gobierno Petro, superó su prueba más importante ante la Corte Constitucional. El alto tribunal mantuvo en pie el grueso de la Ley 2381 de 2024, pero encontró problemas de trámite en algunos apartes que deberán regresar a la Cámara de Representantes, en el Congreso de la República, antes de que la norma pueda entrar plenamente en vigencia.

La decisión despeja buena parte de la incertidumbre que durante meses rodeó a una de las principales reformas aprobadas durante el Gobierno de Gustavo Petro. La Corte concluyó que el Congreso sí corrigió buena parte de los vicios de procedimiento que habían sido advertidos previamente, permitiendo que sobreviva la estructura fundamental del nuevo modelo pensional.

Eso significa que permanecen los cuatro pilares del sistema: solidario, semicontributivo, contributivo y de ahorro voluntario, así como el esquema que concentra en Colpensiones las cotizaciones hasta determinado umbral y permite que el excedente sea administrado por fondos privados.

Sin embargo, el fallo no significa que la reforma pueda comenzar a aplicarse inmediatamente en su totalidad. Algunos artículos, incisos y expresiones deberán regresar nuevamente a la Cámara para subsanar defectos encontrados por la Corte, abriendo un último capítulo legislativo antes de cerrar definitivamente el examen constitucional.

El Congreso queda ahora contra el reloj para cumplir la orden. Superado ese procedimiento, Colombia quedaría ante la implementación de la transformación más profunda de su sistema pensional en décadas.