Colombia y Estados Unidos mantienen abiertas las conversaciones para alcanzar un nuevo acuerdo comercial que permita suspender o modificar el recargo arancelario aplicado a productos colombianos, incluidos textiles, calzado y manufacturas. Los equipos negociadores revisan el texto artículo por artículo y el Gobierno colombiano espera anunciar avances en las próximas semanas, aunque una eventual firma en diciembre todavía no está confirmada. El entendimiento se negocia entre Bogotá y Washington como respuesta a diferencias relacionadas con el trabajo forzoso, la trazabilidad y los controles aduaneros.
El acuerdo no reemplazaría al TLC vigente
El convenio en discusión sería complementario al Tratado de Libre Comercio entre Colombia y Estados Unidos, vigente desde 2012. Esto significa que no sustituiría el acuerdo actual ni modificaría por completo su estructura, sino que buscaría atender asuntos específicos que llevaron a la aplicación de un arancel adicional sobre mercancías colombianas.
Entre los productos potencialmente impactados se encuentran bienes de sectores como confecciones, calzado y otras manufacturas. Algunos de estos artículos ingresaban anteriormente al mercado estadounidense bajo las preferencias del TLC, por lo que el recargo representa una preocupación para los exportadores y para las empresas que dependen de las ventas hacia ese país.
El ministro de Comercio, Mauricio Gómez Amín, ha señalado que las conversaciones avanzan a buen ritmo y que Colombia busca un acuerdo recíproco que beneficie a ambas economías. La propuesta colombiana apunta a que la mayor parte de la canasta exportadora pueda ingresar a Estados Unidos sin aranceles, pero los términos continúan sujetos a negociación y el texto definitivo no ha sido divulgado.
¿Por qué Estados Unidos aplicó el recargo?
Según los reportes disponibles, la medida estadounidense está relacionada con la exigencia de que Colombia prohíba y controle de manera efectiva el ingreso de mercancías fabricadas mediante trabajo forzoso u obligatorio. Washington habría considerado que el país no había adoptado o aplicado de forma suficiente las medidas necesarias para impedir la entrada de esos productos.
En respuesta, el Gobierno colombiano expidió el Decreto 1444 de 2026, que prohíbe importar mercancías elaboradas total o parcialmente mediante trabajo forzoso. La norma contempla diferentes fases de la cadena productiva, desde la extracción y la cosecha hasta la manufactura, el procesamiento y el acabado.
Sin embargo, la expedición del decreto no elimina automáticamente el recargo arancelario. Para que este sea levantado o suspendido se requiere que concluyan las negociaciones y que los compromisos acordados sean aceptados por las autoridades estadounidenses. Por ahora, no existe una decisión oficial que confirme la eliminación de la medida.
Qué temas se están negociando
Las delegaciones revisan asuntos relacionados con la cobertura arancelaria, la trazabilidad de los productos, la inspección aduanera, la prevención del trabajo forzoso y los reglamentos técnicos. También se analiza una agenda bilateral de cooperación económica en áreas como comercio, inversión, financiamiento y cadenas de suministro estratégicas.
El proceso continúa abierto y los equipos de ambos países estudian el contenido artículo por artículo. El Ministerio de Comercio colombiano espera comunicar avances próximamente y ha mencionado diciembre como una posible fecha para la firma, pero esa posibilidad no está garantizada. La fecha dependerá de que se cierre el texto y de que ambas partes acepten las obligaciones definitivas.
Por esa razón, no es correcto presentar las conversaciones como un acuerdo ya firmado ni afirmar que los aranceles fueron eliminados. Hasta el momento, lo confirmado es que existe una negociación en curso y que el Gobierno colombiano busca recuperar mejores condiciones de acceso para sus exportaciones.
La relación con Temu, Shein y los textileros
La negociación con Estados Unidos no constituye un convenio específico con Temu o Shein, ni resuelve directamente las quejas de los empresarios colombianos frente a esas plataformas asiáticas. Su relación con el debate textil está en que algunos de los temas discutidos, como la trazabilidad, el control aduanero y el trabajo forzoso, también hacen parte de las preocupaciones de los productores nacionales frente a las importaciones de bajo valor.
Empresarios como Arturo Calle han cuestionado las condiciones tributarias aplicables a las compras por internet y han advertido sobre el impacto que las plataformas internacionales pueden tener en las ventas de los negocios nacionales y en el empleo formal. No obstante, no se ha informado de una decisión oficial de Colombia o Estados Unidos que imponga nuevas obligaciones específicas a Temu o Shein como resultado de estas conversaciones.
El sector textil sostiene que las empresas colombianas compiten con costos laborales, tributarios y productivos propios de la formalidad, mientras que las plataformas digitales venden productos a precios muy bajos. Los empresarios piden investigaciones aduaneras, tributarias y laborales, pero cualquier señalamiento sobre explotación laboral, subfacturación o evasión debe sustentarse en pruebas y actuaciones oficiales.
¿Qué puede pasar ahora?
El siguiente paso será definir si Colombia y Estados Unidos logran cerrar un entendimiento que permita modificar o suspender el recargo arancelario. Para ello, deberán acordarse compromisos verificables sobre el control de mercancías, la trazabilidad de las cadenas de suministro y la aplicación de las reglas contra el trabajo forzoso.
Mientras las conversaciones avanzan, los exportadores colombianos deberán esperar una decisión formal antes de conocer con precisión el alcance de los beneficios. Por ahora, el TLC de 2012 continúa vigente, el nuevo pacto sigue en negociación y una eventual firma en diciembre permanece como una posibilidad, no como un hecho confirmado.
Preguntas frecuentes
¿El nuevo acuerdo entre Colombia y Estados Unidos reemplazaría al TLC vigente?
No. El acuerdo en negociación sería complementario al Tratado de Libre Comercio vigente desde 2012 y atendería asuntos específicos relacionados con el recargo arancelario.
¿Ya se eliminaron los aranceles adicionales para los productos colombianos?
No. Las conversaciones continúan y todavía no existe una decisión oficial que confirme la suspensión o eliminación del recargo arancelario.
¿La negociación con Estados Unidos impone nuevas obligaciones a Temu o Shein?
No se ha informado ninguna decisión oficial que imponga obligaciones específicas a Temu o Shein como resultado de estas conversaciones. La relación con estas plataformas se limita a preocupaciones sobre trazabilidad, controles aduaneros, trabajo forzoso e importaciones de bajo valor.




