El Gobierno de Abelardo de la Espriella restableció el nombre de Patio de los Novios a un espacio del Palacio de San Carlos, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores en Bogotá, que durante la administración de Gustavo Petro había sido rebautizado como Patio Quintín Lame. La decisión fue anunciada por el canciller Omar Bula y se enmarca en el debate sobre la memoria histórica y la llamada batalla cultural del Ejecutivo contra el «wokismo».
Según la Cancillería, recuperar la denominación tradicional busca preservar la autenticidad histórica del edificio y fortalecer la memoria institucional. El cambio, sin embargo, también reaviva la discusión sobre cómo las entidades públicas deben representar a los personajes históricos, las tradiciones nacionales y las luchas de comunidades que han reclamado reconocimiento.
¿Por qué la Cancillería recuperó el nombre Patio de los Novios?
El Palacio de San Carlos, ubicado en Bogotá, es la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores y alberga espacios vinculados con la historia institucional del país. El patio era conocido como Patio de los Novios antes de marzo de 2023, cuando el Gobierno de Gustavo Petro lo renombró como Patio Quintín Lame.
Con la nueva decisión, la Cancillería restableció la denominación anterior. El canciller Omar Bula explicó que el Ministerio tiene la responsabilidad de proteger el patrimonio histórico y cultural del edificio.
«Como custodios del Palacio de San Carlos, tenemos la responsabilidad de preservar su autenticidad histórica y cultural. Restablecer la denominación tradicional del Patio de los Novios fortalece la memoria institucional de la Cancillería y contribuye a la protección integral de nuestro patrimonio histórico», afirmó el funcionario.
La entidad vinculó el cambio con la política cultural del actual Gobierno. No obstante, el restablecimiento del nombre también plantea una discusión más amplia: si las denominaciones tradicionales deben prevalecer sobre los homenajes incorporados posteriormente o si ambos elementos pueden coexistir en la interpretación histórica de los espacios públicos.
¿Qué significa el «wokismo»?
El término «wokismo» deriva de la palabra inglesa woke, que significa literalmente «despierto». Su uso moderno se relaciona con la conciencia frente a las injusticias sociales y raciales, especialmente en Estados Unidos, donde la expresión se vinculó inicialmente con las experiencias de la comunidad negra.
Con el paso del tiempo, el concepto se amplió y empezó a asociarse con causas como la igualdad racial, el feminismo, los derechos de las personas LGBTIQ+ y el reconocimiento de grupos históricamente marginados.
Sin embargo, «wokismo» no tiene una definición única y aceptada por todos. Su significado depende del contexto político y de quién lo utilice.
Para sus defensores, representa la preocupación por las desigualdades, la discriminación y la inclusión social. Para sus críticos, el término describe algunas expresiones de la izquierda progresista que consideran excesivas, como determinadas formas de censura, la cultura de la cancelación o la imposición de criterios ideológicos en instituciones educativas y culturales.
En el debate político, la palabra también se utiliza de forma despectiva para cuestionar agendas sociales y culturales. Por eso, analizar una decisión concreta exige examinar sus fundamentos y efectos, en lugar de asumir que todas las políticas relacionadas con la diversidad o la memoria histórica responden a una misma ideología.
La disputa por la memoria histórica en Colombia
El cambio de nombre del patio se suma a las discusiones sobre la manera en que las instituciones públicas representan el pasado colombiano.
En 2023, el Gobierno de Gustavo Petro decidió homenajear a Manuel Quintín Lame, líder indígena reconocido por su defensa de los territorios y los derechos de las comunidades indígenas, al darle su nombre al espacio de la Cancillería.
La decisión adoptada en octubre de 2026 revierte ese cambio y recupera la denominación Patio de los Novios. La Cancillería sostiene que preservar los nombres tradicionales contribuye a proteger la historia del edificio y a transmitir su patrimonio a las próximas generaciones.
El debate enfrenta distintas maneras de entender la memoria institucional: una que destaca la continuidad de los nombres históricos y otra que busca incorporar homenajes a figuras y movimientos que consideran insuficientemente reconocidos en los relatos tradicionales.
Ambas dimensiones pueden formar parte de la discusión sobre el patrimonio. La cuestión es cómo documentar los cambios, explicar sus motivos y permitir que el público conozca tanto la historia original de los espacios como los homenajes que han recibido a lo largo del tiempo.
La «batalla cultural» del Gobierno de Abelardo de la Espriella
El restablecimiento del nombre ocurre en medio de la llamada batalla cultural anunciada por el Gobierno de Abelardo de la Espriella. Esta expresión se utiliza para describir disputas sobre valores, símbolos, educación, memoria histórica y representación cultural, además de las diferencias tradicionales sobre políticas económicas o administrativas.
En este contexto, el Ejecutivo ha presentado la recuperación del nombre como una decisión relacionada con la defensa del patrimonio y las tradiciones nacionales. Sus críticos pueden interpretar este tipo de medidas como un retroceso en el reconocimiento simbólico de comunidades históricamente marginadas.
Para evaluar el alcance de la decisión, es importante distinguir entre el cambio administrativo del nombre y sus posibles implicaciones culturales o políticas. La medida restablece una denominación anterior, pero el debate sobre el reconocimiento de Manuel Quintín Lame y su papel en la historia colombiana no se resuelve únicamente con ese cambio.
La controversia deja sobre la mesa una pregunta central: cómo pueden las instituciones preservar sus tradiciones históricas y, al mismo tiempo, explicar las distintas memorias que han contribuido a construir la identidad nacional.
Preguntas frecuentes
¿Dónde queda el Patio de los Novios y por qué es noticia?
Está ubicado en el Palacio de San Carlos, sede de la Cancillería de Colombia en Bogotá. Es noticia porque el Gobierno de Abelardo de la Espriella restableció su nombre tradicional, después de que en 2023 fuera denominado Patio Quintín Lame.
¿Qué significa el «wokismo»?
Es un término derivado de woke, asociado originalmente con la conciencia frente a las injusticias raciales y que después se extendió a debates sobre igualdad, feminismo y diversidad. Sus defensores lo relacionan con la lucha contra la discriminación; sus críticos lo utilizan para cuestionar determinadas posturas progresistas que consideran extremas o restrictivas de la libertad de expresión.
¿Por qué el patio se llamaba Patio Quintín Lame?
En marzo de 2023, durante el Gobierno de Gustavo Petro, el espacio recibió ese nombre en homenaje a Manuel Quintín Lame, líder indígena que defendió los derechos y territorios de las comunidades indígenas. En octubre de 2026, la Cancillería anunció el retorno a la denominación Patio de los Novios.




