Aunque las lluvias de los últimos días han permitido una leve recuperación de algunos embalses, EPM advirtió que las reservas de agua todavía no están en los niveles necesarios para enfrentar los próximos meses, cuando se prevé una disminución considerable de las precipitaciones por el fenómeno de El Niño.
La empresa reiteró el llamado a los habitantes del Valle de Aburrá para que mantengan las medidas de ahorro, pues los aguaceros que se registran en Medellín no necesariamente significan que esté lloviendo con la misma intensidad en las cuencas que abastecen el sistema de acueducto.
Uno de los datos que preocupa es el comportamiento del embalse Piedras Blancas. Entre el 13 de septiembre y el 10 de octubre, su volumen de almacenamiento pasó del 92,44 % al 68,79 %, una caída de 23,65 puntos porcentuales. Aunque durante la última semana reportó una recuperación cercana a tres puntos, el incremento todavía no compensa la disminución acumulada.
Las metas de ahorro siguen sin cumplirse en todos los sistemas. Según el balance de EPM del martes 13 de octubre, los usuarios abastecidos por Piedras Blancas ahorraron en promedio 90 litros por hogar al día, frente a una meta de 92 litros, lo que representa un cumplimiento del 97,8 %.
En las zonas abastecidas por La Fe, el ahorro fue de 32 litros por hogar al día, equivalente al 45,7 % de la meta de 70 litros. Por su parte, en el sistema Riogrande II se alcanzaron 43 litros diarios por hogar, un 61,4 % del objetivo establecido.
EPM explicó que, aunque Colombia atraviesa tradicionalmente una de sus temporadas más lluviosas entre septiembre y noviembre, el fenómeno de El Niño puede reducir las precipitaciones frente a los niveles habituales.
Además, parte del agua que cae se evapora, es aprovechada por la vegetación o se infiltra en el suelo, por lo que no toda llega de inmediato a las fuentes de abastecimiento.
El panorama para los próximos meses también exige precaución. De acuerdo con los pronósticos citados por la empresa, durante el próximo semestre las lluvias podrían ubicarse entre un 40 % y un 45 % por debajo de lo habitual.
Por eso, las interrupciones programadas del servicio de acueducto y las medidas operativas buscan disminuir temporalmente el consumo y conservar reservas para los periodos de menor precipitación. EPM recordó que, mientras los embalses reciben aportes de agua, también deben suministrar el recurso que se necesita diariamente para atender a hogares, comercios e industrias.
La empresa insistió en que ahorrar agua no debe ser una medida temporal, sino un hábito que se mantenga incluso cuando llueve. La recuperación de los embalses depende de precipitaciones constantes en las cuencas abastecedoras y de que las reservas puedan aumentar a un ritmo superior al consumo.
El llamado es a revisar los hábitos cotidianos, evitar desperdicios y utilizar únicamente el agua necesaria. Aunque las lluvias recientes representan un alivio, conservar cada litro puede ser determinante para garantizar el abastecimiento durante los meses más secos.




