Colombia impone récord en incautaciones de cocaína en 2025
Las autoridades colombianas decomisaron 445,9 toneladas de cocaína en 2025, registrando un aumento del 59,4% frente a 2024, cuando sumaron 279,7 toneladas, según informes oficiales. El país continúa liderando el continente en incautaciones, incluso ante el uso intensivo de nuevas tecnologías por redes de narcotráfico marítimas.
Las cifras fueron destacadas tanto por reportes del Gobierno nacional como por estudios técnicos, situando los principales operativos en puertos estratégicos como Buenaventura, sobre el Pacífico, y distintos puntos del Caribe. Durante 2025, las autoridades reportaron picos significativos de decomiso en julio y noviembre, como la ocasión en que la Policía halló 14 toneladas ocultas en sacos de yeso con destino a Países Bajos y la Armada interceptó un submarino teledirigido con autonomía de ultramar. Colombia también participó en decomisos internacionales: las maniobras en distintos continentes permitieron añadir 633 toneladas a los balance generales.
De acuerdo con datos oficiales y con informes internacionales de Naciones Unidas e Insight Crime, el repunte surge luego del fortalecimiento de los operativos de interdicción y persecución marítima, combinación que ahora se prioriza frente a la erradicación rural y que coincide con cifras de producción récord en el país. Las operaciones coordinadas involucraron vigilancia portuaria, controles estrictos en rutas navieras y cooperación activa con agencias regionales, mientras las fuerzas militares y policiales implementaron nuevas tecnologías para enfrentarse a vehículos semisumergibles, cargamentos disfrazados como mercancía tradicional y drogas convertidas en formas químicas difíciles de detectar.
Este crecimiento contrasta con el comportamiento observado en países vecinos: Ecuador redujo sus decomisos en su territorio pero amplió operaciones en aguas internacionales; Venezuela reportó menores cifras, aunque con capturas relevantes en áreas fronterizas, mientras en Europa, mercados clave como Bélgica experimentaron incrementos sobresalientes de cargamentos intervenidos. La priorización reciente de la interdicción antidrogas hace parte de la agenda oficial, que suspendió programas aéreos de aspersión reservando esfuerzos regulatorios e institucionales en vigoración portuaria y marítima, en una coyuntura de adaptación acelerada por parte del narcotráfico.


