Ricardo Roa, expresidente de Ecopetrol y exgerente de la campaña presidencial de Gustavo Petro en 2022, deberá comparecer el próximo 30 de octubre a la audiencia de acusación por el presunto delito de violación de topes electorales.

La Fiscalía sostiene que los gastos de la primera y segunda vuelta habrían superado en aproximadamente $1.664 millones los límites autorizados por la legislación electoral.

Según el ente acusador, la campaña gastó $29.924 millones durante la primera vuelta, $1.388 millones por encima del tope. Para la segunda vuelta, el exceso habría sido de $276 millones.

Entre las operaciones investigadas aparecen ruedas de prensa realizadas en hoteles, transporte, alimentación, publicidad, créditos para eventos de cierre y aportes sindicales que presuntamente no fueron reportados correctamente.

La Fiscalía asegura que varias facturas fueron expedidas directamente a nombre de Roa y contenían sus datos personales. También sostiene que, como gerente, autorizaba compras, ordenaba movimientos de dinero y administraba la cuenta destinada a recaudar los recursos.

Roa no aceptó los cargos durante la audiencia de imputación. Su responsabilidad no ha sido declarada y deberá ser determinada por un juez durante el proceso penal.

El expediente también podría abrir la puerta a una eventual negociación. La Fiscalía le informó a Roa que, para estudiar un preacuerdo o principio de oportunidad, tendría que presentar una solicitud formal, entregar una matriz de colaboración y someterse a un interrogatorio.

La audiencia de octubre marcará la antesala del juicio por uno de los capítulos más delicados de la campaña que llevó a Petro a la Presidencia.