Medellín dio un nuevo paso en su transformación como Distrito Especial de Ciencia, Tecnología e Innovación. La Administración Distrital radicó ante el Concejo un proyecto de acuerdo que propone modificar y actualizar su estructura administrativa para asumir las nuevas competencias que adquirió la ciudad con este cambio de categoría.

La iniciativa comenzó a construirse hace más de un año, con una revisión de las diferentes áreas de la Alcaldía para determinar qué funciones deben fortalecerse, cuáles necesitan redistribuirse y dónde existen oportunidades para hacer más eficiente la gestión pública.

El proyecto responde, principalmente, a los retos que enfrenta Medellín en cuatro frentes: las nuevas competencias que debe asumir como Distrito, el fortalecimiento de la seguridad, la implementación del Plan de Ordenamiento Territorial y las necesidades que han surgido en el territorio.

En materia de seguridad, la propuesta contempla fortalecer las capacidades institucionales relacionadas con el C5D y avanzar en las condiciones administrativas necesarias para el proyecto de la cárcel metropolitana. Al mismo tiempo, busca preparar a la Administración para ejecutar las decisiones que se adopten dentro del proceso de revisión e implementación del POT.

Cristina Nicholls Villa, secretaria de Gestión Humana y Servicio a la Ciudadanía, explicó que la propuesta no parte de crear una estructura completamente nueva, sino de revisar la que ya existe para ajustarla a las responsabilidades que tiene actualmente la ciudad.

Para establecer los cambios se realizó un estudio técnico siguiendo la metodología del Departamento Administrativo de la Función Pública. El análisis permitió revisar la organización actual, identificar posibles duplicidades y determinar qué capacidades institucionales se requieren para atender las funciones que Medellín debe asumir como Distrito.

La Administración asegura que la reforma tendrá como criterios la sostenibilidad fiscal, el uso responsable de los recursos y una implementación gradual, de manera que los cambios administrativos no interrumpan los servicios que reciben los ciudadanos.

La propuesta también fue construida con la participación de equipos técnicos y directivos de las diferentes dependencias distritales, que durante el último año aportaron al diagnóstico y a la definición de la estructura que se plantea para los próximos años.

Con la radicación del proyecto comienza ahora su discusión en el Concejo de Medellín. Los concejales deberán estudiar el contenido de la reforma y determinar si la ciudad contará con una nueva estructura administrativa para afrontar las responsabilidades que implica su condición de Distrito Especial.