El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este domingo 11 de octubre de 2026, hora de Colombia, que Rusia y Ucrania acordaron un alto el fuego inmediato para suspender los ataques contra infraestructura energética. Sin embargo, Kiev pidió aclarar los términos del supuesto entendimiento, mientras reportaba nuevos ataques rusos y el Kremlin no había confirmado públicamente la tregua.

Trump comunicó el anuncio en una publicación en su red social Truth Social. El mandatario aseguró que el cese de hostilidades comenzaba de inmediato y pidió a ambas partes no incumplirlo, pero no precisó quién negoció el acuerdo, cuánto tiempo estaría vigente ni qué mecanismo se utilizaría para verificar su cumplimiento.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó que Kiev respaldaba la iniciativa, aunque advirtió que era indispensable que Rusia también la aceptara. Más tarde, señaló que Ucrania estaba dispuesta a abstenerse de atacar refinerías y otras instalaciones energéticas rusas si Moscú detenía sus ofensivas contra la red eléctrica y la infraestructura energética ucraniana.

El anuncio se produjo después de varios días de ataques contra refinerías, plantas eléctricas y otras instalaciones vinculadas al sector energético. Según declaraciones de Zelenski citadas por Reuters, las fuerzas rusas realizaron más de 200 ataques contra la capacidad de generación eléctrica de Ucrania durante la semana anterior y otros 17 contra instalaciones de petróleo y gas.

Pese a la declaración de Trump, informes posteriores indicaron que continuaron los ataques rusos contra objetivos energéticos en Ucrania. Entre ellos estuvo una instalación conjunta de calefacción y generación eléctrica en Járkov, que sufrió daños después de la publicación del mandatario estadounidense, de acuerdo con autoridades ucranianas.

Hasta el cierre de esta información, Moscú no había emitido una confirmación pública sobre el acuerdo ni se conocían detalles oficiales sobre su alcance. Por ello, la tregua seguía siendo una iniciativa anunciada por Washington, cuya aplicación efectiva y reciprocidad entre las partes permanecían sin verificar.