La Fiscalía General de la Nación vinculó a ocho presuntos integrantes del grupo delincuencial conocido como Tren de Aragua por el homicidio del profesor y líder comunitario Kevin Santiago Ángel, ocurrido entre el 20 y 21 de mayo en la localidad de Kennedy, suroccidente de Bogotá. Según las investigaciones, el motivo del crimen estaría relacionado con la labor social que desarrollaba el docente para alejar a jóvenes de la criminalidad y el tráfico de estupefacientes.

Detenciones y avances en la investigación

El operativo para capturar a los presuntos responsables fue coordinado entre el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), la Policía Nacional y el Gaula Militar del Ejército Nacional. Se realizaron diligencias en Bogotá y Pamplona, Norte de Santander, que permitieron la detención de siete personas, mientras que una octava fue notificada en la cárcel de La Dorada, Caldas. Los capturados serán presentados ante un juez de control de garantías para la legalización de las capturas y la imputación de cargos.

Contexto del homicidio y modus operandi

La Unidad Especial de Investigación (UEI) indicó que Kevin Santiago Ángel era visto por el Tren de Aragua como un actor incómodo debido a sus proyectos sociales dirigidos a jóvenes en riesgo, que interferían con las actividades ilícitas del grupo, especialmente el narcomenudeo. La hipótesis principal señala que los integrantes del grupo engañaron al docente para llevarlo al lugar donde fue asesinado en el sector del Tintal, Kennedy. La víctima desapareció tras realizar actividades cotidianas y su cuerpo fue encontrado días después en circunstancias que coinciden con el modus operandi atribuido a esta organización criminal.

Perfil de los capturados y cargos imputados

Entre los detenidos figura un hombre conocido como alias “Osmer”, señalado como uno de los cabecillas del Tren de Aragua en Bogotá y presunto articulador de extorsiones y otras conductas criminales en el suroccidente de la ciudad. Además, fueron capturados dos presuntos coordinadores de zona y cinco personas más que habrían participado en la logística y ejecución del homicidio. La Fiscalía les imputará los delitos de concierto para delinquir y homicidio agravado, dada la naturaleza organizada del crimen y la especial protección que merece el trabajo social del docente.

Este caso refleja la confrontación entre las iniciativas sociales orientadas a prevenir la criminalidad y las estructuras criminales que buscan mantener su control sobre territorios y economías ilegales. La investigación continúa abierta, con recolección de pruebas y testimonios para esclarecer las circunstancias del homicidio y determinar si hay más miembros del Tren de Aragua involucrados. La Fiscalía enfatiza la importancia de proteger a líderes comunitarios que trabajan en zonas afectadas por el crimen organizado, reforzando operativos conjuntos con la Policía y el Ejército para debilitar estas organizaciones.