El programa comenzó este 1.º de septiembre, pero la primera factura será pedagógica y no incluirá cobros adicionales.
Desde este martes comenzó en Colombia un programa transitorio que premiará a los hogares que reduzcan significativamente su consumo de energía y cobrará un valor adicional a quienes superen en más del 10 % su meta individual. La medida tendrá una duración inicial de seis meses y busca proteger las reservas de agua ante el fenómeno de El Niño.
Cada usuario tendrá una meta calculada a partir de la mediana de sus consumos diarios facturados durante los últimos 12 meses. La CREG aclaró que no se compararán hogares de regiones diferentes y que la referencia nunca podrá ser inferior al consumo básico de subsistencia correspondiente a cada municipio.
Si un hogar tiene una meta de 100 kilovatios hora —kWh—, podrá consumir hasta 110 sin pagar más. Si llega a 115, el cobro adicional se calculará únicamente sobre los cinco kWh que excedieron ese límite, no sobre toda la factura.
El recargo será equivalente al 30 % de la tarifa de referencia para los estratos 1, 2 y 3; al 50 % para los estratos 4, 5 y 6, y al 70 % para usuarios comerciales e industriales regulados. Técnicamente no se trata de una multa ni de un aumento general de la tarifa, sino de un cobro temporal sobre la energía consumida en exceso. La resolución de la CREG establece los porcentajes y la fórmula aplicable.
Sin embargo, la primera factura expedida después del 1.º de septiembre será pedagógica: mostrará la meta, el consumo y el eventual excedente, pero este último no se convertirá en una suma por pagar. Los cobros comenzarán desde el siguiente ciclo de lectura; el ahorro conseguido durante el periodo pedagógico sí será contabilizado.
Quienes consuman menos del 90 % de su meta podrán acceder posteriormente a un saldo a favor. El dinero saldrá de los cobros efectuados a quienes excedan sus límites y será repartido entre los usuarios ahorradores del mismo mercado. Por eso, el beneficio no tiene un valor garantizado y podría ser cero si no se recauda suficiente dinero.
“Ahorrar no es un castigo, es una invitación a que todos pongamos nuestro grano de energía. Lo que ahorremos hoy nos ayudará a contar con la energía que necesitaremos mañana”, afirmó Adriana Jiménez, directora ejecutiva de la CREG. La entidad sostiene que la medida es preventiva ante la posibilidad de que El Niño reduzca los aportes de agua a los embalses.
El esquema no cobija, entre otros, a usuarios con medidores prepagos, hospitales, colegios, organismos de emergencia y seguridad ni establecimientos penitenciarios. Las personas que necesiten permanentemente equipos eléctricos para proteger su vida o salud podrán solicitar su exclusión ante la empresa comercializadora, presentando el respectivo soporte médico.





