La Fiscalía de Estados Unidos presentó el 8 de octubre de 2026 una acusación formal sustitutiva contra Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, que incorpora cargos por presunta conspiración para cometer tortura. El expediente también mantiene las imputaciones relacionadas con narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y delitos relacionados con armas, según informó el Departamento de Justicia estadounidense.

De acuerdo con las autoridades, Maduro y Flores habrían participado en una estructura que utilizó organismos estatales y fuerzas de seguridad venezolanas para perseguir a opositores, detener personas arbitrariamente y cometer actos de tortura. Entre los abusos descritos en la acusación figuran agresiones físicas, descargas eléctricas, asfixia, aislamiento prolongado y amenazas contra familiares de los detenidos.

Los fiscales también señalan que otros funcionarios venezolanos de alto rango habrían participado en el sistema de represión. En el documento, algunos de ellos aparecen identificados mediante códigos como CC-1, CC-2 y CC-3. Según el Departamento de Justicia, estos funcionarios estarían relacionados con distintos actos de violencia, tortura y persecución. La información oficial consultada no permite atribuirles, con base en esos códigos, las operaciones de transporte de armas descritas en otras versiones periodísticas.

Los antecedentes por narcotráfico y armas

La nueva acusación se suma al proceso penal que Estados Unidos anunció en marzo de 2020 contra Maduro y otros funcionarios venezolanos por presuntos delitos relacionados con narcotráfico y narcoterrorismo.

En ese expediente anterior, los fiscales describieron supuestas relaciones entre integrantes del Gobierno venezolano y las Farc, incluidas alegaciones sobre el suministro de armamento. Sin embargo, esos señalamientos corresponden a un documento judicial distinto y deben analizarse por separado de los nuevos cargos relacionados con tortura.

Otro antecedente es el del general venezolano Hugo Armando Carvajal, antiguo jefe de inteligencia militar, quien se declaró culpable en Estados Unidos en junio de 2025 de delitos relacionados con narcoterrorismo, tráfico de drogas y armas.

Las acusaciones no equivalen a una condena

El Departamento de Justicia estadounidense advierte que los cargos incluidos en la acusación formal sustitutiva son alegaciones y que los acusados se presumen inocentes mientras no se demuestre su culpabilidad en un proceso judicial.

Por ahora, las afirmaciones sobre una supuesta reunión de Maduro y Cilia Flores con los antiguos comandantes de las Farc en marzo de 2013, así como sobre un acuerdo específico para entregar explosivos como pago de una deuda, requieren una comprobación documental adicional antes de atribuirlas directamente al nuevo expediente.

Preguntas frecuentes

¿Qué habría negociado Nicolás Maduro con ‘Timochenko’, ‘Iván Márquez’ y ‘Santrich’?

Según la acusación de fiscales estadounidenses, Maduro habría acordado vender explosivos y otras armas de las reservas militares venezolanas a las Farc como pago parcial de una supuesta deuda relacionada con el narcotráfico. El documento no confirma que las armas hayan sido entregadas ni establece el monto de la deuda.

¿La acusación contra Maduro y Cilia Flores constituye una condena?

No. La acusación federal contiene señalamientos de los fiscales, pero no equivale a una condena y la responsabilidad penal de Maduro y Flores deberá establecerse durante el proceso judicial en Estados Unidos.

¿Qué otros delitos se atribuyen a Maduro y Cilia Flores en Estados Unidos?

El proceso incluye señalamientos por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y delitos relacionados con armas, además de una presunta conspiración para cometer tortura. También se les acusa de haber dirigido o coordinado un sistema de represión en Venezuela.