Un informe de inteligencia divulgado por medios internacionales revela que Nicolás Maduro desestimó una alerta formal emitida por el entonces ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, sobre la posibilidad de un ataque militar estadounidense para capturarlo. Esta advertencia fue planteada en una reunión de alto nivel celebrada el 28 de diciembre de 2025, pocos días antes de la operación que condujo a la extracción de Maduro del territorio venezolano el 3 de enero de 2026.

Reunión clave y alerta militar ignorada

Según el informe al que tuvo acceso Infobae y que fue reproducido por otros medios, la reunión del 28 de diciembre se realizó horas antes de la salutación presidencial en la Academia Militar de la Armada. En este encuentro participaron Maduro, su esposa Cilia Flores, Diosdado Cabello, Jorge Rodríguez, Vladimir Padrino López, Domingo Hernández Lárez, altos mandos militares y dirigentes del chavismo.

En ese contexto, Padrino López alertó sobre la posibilidad de un ataque militar por parte de Estados Unidos y recomendó suspender los permisos navideños, reforzar las unidades militares y aumentar la actividad operativa en todo el país. Sin embargo, la reacción del mandatario fue de sorpresa y rechazo. Maduro aseguró que intermediarios que actuaban como lobbistas entre su gobierno y funcionarios estadounidenses le habían garantizado que no habría acciones militares contra las instituciones del Estado ni contra él o su familia.

Maduro interpretaba el despliegue de la denominada Operación Lanza del Sur, una operación antidrogas impulsada por la administración Trump, como una estrategia de presión y no como preludio a una acción directa para su captura. Esta postura fue respaldada por Diosdado Cabello y Jorge Rodríguez, quienes insistieron en que suspender los permisos navideños generaría alarma dentro de la Fuerza Armada y podría estimular levantamientos internos.

Gestiones diplomáticas paralelas y rechazo a propuesta rusa

El informe también menciona gestiones diplomáticas paralelas que se desarrollaban en vísperas de Navidad. Según revelaciones atribuidas a The Washington Post, el secretario de Estado del Vaticano, cardenal Pietro Parolin, convocó al embajador de Estados Unidos ante la Santa Sede para explorar una salida negociada para Maduro. Esta incluía asilo en Rusia garantizado por el presidente Vladimir Putin, protección para su círculo íntimo y la posibilidad de abandonar Venezuela conservando sus recursos en el extranjero.

Una investigación mencionada por la agencia Zenit confirmó elementos de esta propuesta. Sin embargo, el informe señala que Washington rechazó esta opción, ya que la administración Trump exigía que Maduro fuera trasladado a Estados Unidos para enfrentar cargos de narcoterrorismo.

Además, se recoge información divulgada por Reuters sobre contactos previos entre funcionarios estadounidenses y Diosdado Cabello, comunicaciones que se mantuvieron incluso después del 3 de enero de 2026. Cabello habría sido advertido de no activar mecanismos represivos ni movilizar bases del partido de gobierno o grupos de choque contra la oposición. Su inacción frente a la operación estadounidense, pese a tener orden de captura y recompensa multimillonaria, habría sido compensada con su permanencia en el cargo y la de sus familiares.

Cadena de mando y consecuencias tras la operación militar

El documento detalla la cadena de mando encargada de la defensa de Caracas durante la ejecución de la Operación Resolución Absoluta el 3 de enero de 2026, cuando fuerzas estadounidenses extrajeron a Nicolás Maduro y Cilia Flores del país. Esta operación causó pérdidas humanas y daños materiales en Fuerte Tiuna, principal complejo militar de la capital.

En la cúspide estaba el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, como figura política y militar; en el nivel estratégico-operacional se encontraba Domingo Hernández Lárez, jefe del Comando Estratégico Operacional (Ceofanb). Ambos fueron relevados de sus cargos por Delcy Rodríguez en marzo de 2026 durante una renovación del alto mando militar.

El Comando de Defensa Aeroespacial (CODAI), pieza clave en la vigilancia y defensa aérea venezolana, estaba al mando del mayor general José Luis Tremont Jiménez, quien fue destituido horas después de la extracción. La Brigada de Defensa Aérea Central, bajo el mando del general Yonny Rodolfo Mora Soto, completaba el dispositivo táctico para proteger Caracas.

Posteriormente se realizaron cambios en cargos relevantes dentro del CODAI y otras áreas estratégicas como ciberdefensa. El informe también hace referencia a conversaciones entre figuras del chavismo y funcionarios estadounidenses para asegurar la continuidad del aparato político tras la salida de Maduro, lo que explicaría el rechazo sin vacilación a la alerta planteada por Padrino López.

La cobertura internacional ha descrito la captura y salida forzada de Maduro como parte de una estrategia estadounidense que combina presión militar, acuerdos energéticos y negociaciones políticas con sectores del chavismo. Sin embargo, el eje central del informe es la responsabilidad política y militar derivada de la decisión del mandatario venezolano de no atender una alerta interna sobre un posible ataque extranjero, pese a estar respaldada por información estratégica y planteada por su propio ministro de Defensa en un momento crítico para Venezuela.